Concytec: pandemia mostró incapacidad de peruanos de trabajar por un solo objetivo

Estudio multidisciplinario. Concluyen que alta tasa de mortalidad se debe a “falla masiva” en los sectores público y privado. Piden no retroceder en medidas prioritarias.

No más sufrimiento. En la segunda ola se observaron largas colas de personas buscando oxígeno medicinal. A corregir esto. Foto: John Reyes / La República
No más sufrimiento. En la segunda ola se observaron largas colas de personas buscando oxígeno medicinal. A corregir esto. Foto: John Reyes / La República
Milagros Berríos

En vísperas de cumplir 200 años como república, la pandemia ha revelado que aún no se ha podido construir un “nosotros” en el Perú. Ha demostrado, además, la incapacidad de trabajar en equipo por un objetivo común, salvo casos individuales, heroicos y valiosos. Y ello, entre otras causas, ha ocasionado que el país tenga una de las mayores tasas de mortalidad por el nuevo coronavirus en todo el mundo.

Así lo refiere el informe elaborado por el comité de alto nivel sobre la COVID-19, convocado por el Consejo Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Concytec) e integrado por el ingeniero Fernando Villarán, el sociólogo Sinecio López, la psicoanalista María del Carmen Ramos, el economista Hugo Ñopo, la médica Lely Solari y la empresaria Isabel Álvarez.

“Una de las grandes conclusiones ha sido que la mayoría anduvo por su cuenta. Era un ‘sálvese quien pueda’ o un ‘digo una mentira por televisión para dañar al oponente político’. Eso ha prevalecido: no me interesa mi país, ni su gente. No podemos pasar así otros 200 años. Otra conclusión es que la salud pública debe ser prioridad, no hay argumento para no invertir”, dice Villarán, quien considera que para construir ese “nosotros” se puede impulsar el diálogo a través del Acuerdo Nacional, el Consejo Nacional de Trabajo y los líderes políticos.

Este estudio, basado en ciencias sociales y médicas, menciona dentro de las causas coyunturales que “en vez de que la pandemia fortaleciese la sensación de grupo, generó creencias individualistas”. También habla del impacto del comité de expertos o de los medios, pese a la evidencia científica; la alta rotación de funcionarios públicos; las “erradas políticas sanitarias”, expresadas en marchas y contramarchas respecto a la cuarentena, el cierre de los centros de salud, los tratamientos médicos, las pruebas rápidas, la lenta adquisición del oxígeno o la demora en la obtención de vacunas. “La idea es que eso no se repita. Para mí, lo mejor que podría hacer (Pedro) Castillo es mantener al equipo ministerial hasta que culmine la vacunación, que es la prioridad”, opina Villarán, a título personal.

Debilidad de salud pública

Según el informe, la cifra tan elevada de muertes por millón de habitantes expresa una “falla masiva de las instituciones públicas y privadas del Perú”. Esto se evidencia en la “extrema debilidad de la salud pública”, la falta de camas UCI, de personal de salud, y la ausencia de producción industrial nacional.

A esto se suma el hacinamiento en las viviendas y en el transporte público; los desacuerdos entre el sector público y el privado; la falta de electricidad, de agua potable y desagüe; y la informalidad laboral.

Así, dice, urge reforzar la seguridad alimentaria y el primer nivel de atención. Estos son problemas de hace décadas que debe atender la nueva gestión.

En solo 24 horas se reportan 68 fallecidos por la COVID-19

Hasta el 24 de julio, el Perú registró 2.104.394 casos de COVID-19 y 195.890 decesos. También 5.894 hospitalizados. En las últimas 24 horas hubo 765 casos y 68 fallecidos.

La elaboración del “informe sobre las causas del elevado número de muertes por la pandemia” empezó el 10 de mayo pasado y culminó el 20 de julio. Para ello, se tomó como referencia que al 31 de mayo el país registraba 5.540 muertes por millón de habitantes, el mayor número del mundo.

En esa fecha también se publicó el sinceramiento de las cifras del COVID-19.

Otro dato que recoge el estudio es que, de todos los infectados, falleció un 2,8% de los que tenía un seguro; mientras que de los que no tenía, la cifra fue 28%.