Giannotti aceptó posesión de 68 e-mail ‘hackeados’ por espías de BTR a Cemex

Plataforma_glr
14 Abr 2010 | 22:47 h

Secretos de BTR. Y en USB de elías ponce feijóo estaban los audios y reglajes a cementos otorongo. Son correos manipulados con el propósito de vincular a cementera mexicana con presuntos actos de corrupción de funcionarios del gobierno. Pruebas / Notas relacionadas

María Elena Hidalgo.

El hallazgo de correos electrónicos de directivos de la cementera mexicana Cemex en uno de los cuatro USB que la policía incautó a Giselle Giannotti Grados confirma que los espías de Business Track (BTR) fueron contratados por una empresa preocupada por la presencia de Cemex en el Perú, en el 2007.

Coincidentemente, en los archivos de Giannotti había copias del contrato que BTR firmó con Cementos Lima para una evaluación de sus sistemas de seguridad electrónica para sus oficinas e instalaciones el mismo año en que fueron “hackeados” los correos de los directivos de Cemex. Como ha informado La República, Cementos Lima fue el principal cliente de BTR. Pero representantes de la empresa cementera rechazaron ante el Congreso cualquier vinculación con las actividades de espionaje de BTR.

Es durante al espionaje a Cemex que BTR detecta la presencia del ex ministro Hernán Garrido Lecca, quien supuestamente abogaba por la compañía mexicana. El seguimiento a Garrido Lecca permitió detectar el nexo con Rómulo León Alegría en el 2008, lo que condujo a BTR a descubrir los negocios con Fortunato Canaán y Discover Petroleum. Esta es la teoría de las autoridades que han comenzado a verificar.

Todo tiene sentido

Las autoridades han encontrado en los USB de Giannotti 68 correos electrónicos “hackeados” en su mayoría al gerente general de la filial de Cemex en Lima, el colombiano Juan Carlos Cárdenas; el gerente financiero de la misma compañía, Miguel Eduardo Vargas; y al socio de Hernán Garrido Lecca, Jaime Carbajal Pérez.

Cuando las autoridades preguntaron a las víctimas del “hackeo” sobre la veracidad de los correos electrónicos estas dijeron que varios fueron manipulados. Al parecer, los espías pretendían fabricar una conspiración en la que se implicaba a Garrido Lecca en la decisión del gobierno de rebajar a cero el arancel a la importación del cemento con el propósito de beneficiar a Cemex.

De acuerdo con el contenido de los mencionados correos, se intentaba implicar a la ex viceministra de Economía Marisol Guiulfo Suárez-Durand en la gestación del arancel cero.

Al ser preguntada por el Equipo Especial de Investigación (EEI) de la Dirandro sobre las copias de los correos electrónicos “hackeados” que estaban en su poder, Giannotti dijo: “Sí, los reconozco. Forman parte de los archivos Word que me fueron consultados por el periodista Pablo O’Brien Cuadros y que por encontrarse en formato Word no tuve cómo comprobar razonablemente si la existencia de los mismos cumplía con alguna especificación técnica básica”, explicó.

Según sus declaraciones policiales, Giselle Giannotti manifestó que los cuatro USB que la policía le decomisó se los había entregado el periodista O’Brien. Sin embargo, Pablo O’Brien dijo a La República que no le proporcionó ni un solo USB a Giannotti.

“Ella ya se ha rectificado de esa versión. Yo nunca le he entregado un USB a ella. Yo lo que le llevaba era el material original que me los habían dado en algunos casos en CD o USB, pero yo no le dejaba los USB. Le llevaba en el original para que pudiera ubicar las características”, dijo O’Brien: “Yo no sé si ella se quedó con copias de los e-mail”.

La maniobra de los autores del “hackeo” a los correos de los directivos de Cemex en Lima quedó en evidencia cuando una copia de los mismos llegó anónimamente a manos del congresista Güido Lombardi con el propósito de que este hiciera un escándalo. Esto sucedió antes de que se difundieran los “petroaudios” en octubre del 2008.

Lombardi, sin embargo, dudó de la veracidad de los e-mail y los entregó a la comisión investigadora que presidió el congresista Daniel Abugattás. Al analizarse el material, se determinó que algunos correos eran falsos y que otros habían sido manipulados con la intención de vincular a Hernán Garrido Lecca, Jaime Carbajal, Juan Carlos Cárdenas, de Cemex, y la ex viceministra Marisol Guiulfo en la aprobación del arancel cero para la importación de cemento.

Que BTR espiaba a las cementeras extranjeras que operan en el Perú se confirma con los centenares de audios de “chuponeos” y los “reglajes” a directivos de la cementera portuguesa Otorongo instalada en Arequipa. El material estaba en uno de los siete USB incautados al cabecilla de Business Track (BTR), Elías Ponce Feijóo.

¿Ponce espiaba a las cementeras extranjeras por puro deporte? Sin duda que no. Las autoridades ya tendrían identificados a quienes pagaron a BTR para espiar a Cemex y Cementos Otorongo.

Todos los correos en su poder


1] Preguntado sobre el origen de los correos electrónicos que le incautaron a Giselle Giannotti, su abogado defensor, Hugo Canevaro, manifestó que no podía hacer comentarios.

2] ”Respecto al contenido del material incautado a Giannotti yo no puedo hacer ningún comentario. La única que puede hacerlo es ella”, dijo.

3] Entre los correos “hackeados” que se halló en posesión de Giannotti había abundantes referidos al entorno de Ollanta Humala Tasso durante el año 2006, es decir, durante la campaña electoral.

4] Además, había numerosos e-mail “hackeados” a miembros de la Coordinadora Continental Bolivariana (CCB) y grupos radicales de izquierda relacionados con el “chavismo”. Sobre el tema Giannotti dio una conferencia en el CCFFAA.

Claves

Antecedente. Los correos fraguados para vincular a personas con actos ilícitos es una modalidad que se detectó por primera vez cuando se acusó a oficiales de la Dirección de Inteligencia Naval de vender información clasificada a las empresas de seguridad privada Andrick Service y Grupo Atenea.

Estilo. Durante la investigación fiscal se determinó que los e-mail en que se basaba la acusación habían sido manipulados.