El símbolo que usas todos los días y que tiene una historia de más de 3.000 años: su origen está relacionado con las antiguas ánforas de cerámica
Desde su evolución en la contabilidad hasta su incorporación en máquinas de escribir, la arroba alcanzó su popularidad en 1971, gracias al primer correo electrónico enviado por Ray Tomlinson.

La arroba (@) forma parte de nuestra vida cotidiana y aparece en correos electrónicos, redes sociales y nombres de usuario. Sin embargo, este símbolo que hoy asociamos con internet tiene una historia mucho más antigua y relacionada con el comercio.
Su origen está vinculado con las antiguas ánforas de cerámica, utilizadas para almacenar productos como vino, aceite y cereales. Con el paso de los siglos, la @ sobrevivió en registros comerciales, llegó a las máquinas de escribir y finalmente se convirtió en una pieza fundamental de la comunicación digital.
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La historia de la @ comenzó relacionada con las antiguas ánforas
Las ánforas eran grandes recipientes de barro utilizados durante siglos en el Mediterráneo para transportar y almacenar distintos productos. Con el tiempo, el ánfora también se convirtió en una unidad de medida, por lo que los comerciantes necesitaban registrar cantidades y precios con frecuencia.
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Una de las explicaciones sobre el origen de la @ señala que los comerciantes comenzaron a escribir una a con una prolongación alrededor, como una abreviatura de la palabra “ánfora”. El símbolo continuó utilizándose incluso cuando estas vasijas dejaron de tener protagonismo en el comercio.
De los registros comerciales al correo electrónico
La arroba sobrevivió durante siglos gracias a su uso en contabilidad y registros comerciales. Más tarde llegó a las máquinas de escribir, especialmente por su utilidad en documentos empresariales, y permaneció en los teclados cuando aparecieron las primeras computadoras.
El gran cambio ocurrió en 1971, cuando el informático Ray Tomlinson utilizó la @ para separar el nombre de una persona del sistema donde se encontraba al enviar el primer correo electrónico. Desde entonces, el símbolo pasó de los registros comerciales a convertirse en uno de los elementos más reconocibles de internet.







































