Descubren un barco romano de 2.100 años a 46 metros de profundidad: estaba repleto de un valioso tesoro
El naufragio, protegido por su profundidad y sedimentaciones, permitirá investigar las antiguas rutas comerciales del Mediterráneo. Este sitio ya figura en el inventario de patrimonio protegido de Sicilia.
- Arqueólogos desentierran 3 antiguas tumbas egipcias y encuentran momias, sarcófagos y figurillas religiosas
- Científicos afirman que el gen neandertal aún moldea los músculos y las mandíbulas en los humanos modernos

Un grupo de buzos italianos encontró frente a las costas de Sicilia los restos de un barco romano que permaneció oculto bajo el Mediterráneo durante unos 2.100 años. El naufragio apareció a 46 metros de profundidad y conservaba cientos de ánforas.
El hallazgo se produjo cerca de Mazara del Vallo, después de que un pescador submarino alertara a las autoridades. Lo más llamativo es que las vasijas permanecían en una disposición similar a la que tenían cuando fueron cargadas, ofreciendo una mirada excepcional al comercio marítimo de la antigua Roma.
TE RECOMENDAMOS
Así fue el PRECISO MOMENTO del TERREMOTO de 7,4 en COLOMBIA #LR
¿Cómo descubrieron el barco romano de 2.100 años?
El hallazgo ocurrió cuando Giacomo Demola, un pescador submarino, buceaba en una zona con poca visibilidad. De manera accidental, distinguió bajo el agua una gran superficie cubierta de objetos de barro cocido y comunicó inmediatamente el descubrimiento a las autoridades.
Buzos de la unidad de protección del patrimonio cultural de la Policía de Palermo inspeccionaron el lugar y confirmaron la existencia del naufragio. La embarcación mide aproximadamente 21 metros de largo y cinco metros de ancho y se encuentra a unos 46 metros bajo la superficie.

Las ánforas del naufragio, utilizadas para transportar vino, se hallan alineadas y en excelentes condiciones, lo que permitirá estudiar las antiguas rutas comerciales del Mediterráneo.
¿Qué contenía el barco romano encontrado frente a Sicilia?
El principal tesoro del naufragio son cientos de ánforas del tipo Dressel 1, recipientes cilíndricos que eran utilizados para transportar vino durante la Antigüedad. Las piezas fueron encontradas en excelente estado de conservación y todavía permanecen alineadas.
La disposición del cargamento sugiere que el barco se hundió con sus mercancías prácticamente intactas. Para los investigadores, este detalle convierte al naufragio en una valiosa fuente para conocer cómo se organizaba el transporte de productos por el Mediterráneo durante el siglo I a. C.
¿Por qué las ánforas se conservaron durante más de 2.000 años?
La ubicación del barco, a 46 metros de profundidad, ayudó a proteger los restos de la acción del oleaje superficial y de posibles alteraciones. Con el paso de los siglos, además, el naufragio quedó oculto bajo las sedimentaciones del fondo marino.
El descubrimiento permitirá estudiar las antiguas rutas comerciales que conectaban los puertos de la actual Italia con otras regiones del Mediterráneo. El sitio ya forma parte del inventario de patrimonio protegido de Sicilia, mientras continúan las investigaciones arqueológicas.
























