Arqueólogos desentierran 3 antiguas tumbas egipcias y encuentran momias, sarcófagos y figurillas religiosas
Las excavaciones han permitido recuperar cerámica, mesas de ofrendas y figurillas votivas, que aportan información de esta antigua civilización.
- Científicos afirman que el gen neandertal aún moldea los músculos y las mandíbulas en los humanos modernos
- Una cueva de 12.900 años de antigüedad abre una ventana a un mundo olvidado de cazadores-recolectores: fuego, herramientas y adornos personales

Una misión arqueológica egipcia descubrió tres tumbas pertenecientes a diferentes períodos de la historia del antiguo Egipto en el sitio arqueológico de Sheikh Sobi, ubicado en el oasis de Bahariya, en el desierto occidental. El hallazgo incluye momias, ataúdes de piedra caliza y cerámica, recipientes, mesas de ofrendas y pequeñas figuras votivas.
El descubrimiento ofrece una nueva mirada a las costumbres funerarias de los habitantes de esta región. Según el Consejo Supremo de Antigüedades de Egipto, las tres estructuras muestran tradiciones funerarias diferentes, lo que permite observar cómo cambiaron las prácticas de enterramiento a lo largo del tiempo.
Una tumba familiar con cinco momias
La primera estructura es una tumba colectiva excavada en la roca, construida sobre arenisca. Un pozo cuadrado de unos tres metros de profundidad conduce a dos cámaras funerarias. En la cámara occidental, los arqueólogos encontraron un ataúd de piedra caliza colocado dentro de un hueco excavado en el suelo. En su interior había una momia envuelta en vendas de lino. La disposición del ataúd es compatible con prácticas funerarias conocidas en otras tumbas del Período Tardío de Sheikh Sobi.
La segunda cámara, situada al norte del pozo, es de mayores dimensiones y parece haber sido destinada a otros integrantes de la misma familia. En ella aparecieron cuatro ataúdes de piedra caliza, cada uno con una momia envuelta en lino.
En total, esta tumba contenía cinco enterramientos, lo que lleva a los investigadores a considerar que pudo haber sido utilizada como sepultura familiar.
Otras tumbas muestran cambios en los rituales
La segunda tumba presenta una estructura mucho más sencilla. Está formada por un pequeño pozo que conduce a una escalera de tres peldaños y, posteriormente, a una cámara funeraria. Sin embargo, las evidencias arqueológicas indican que nunca llegó a utilizarse para un entierro.
Los investigadores creen que probablemente pertenece al período romano, aunque la información disponible no permite establecer una fecha más precisa.
La tercera tumba también sería de época romana y presenta una arquitectura más compleja. Un pozo rectangular conduce a una pequeña sala sin techo que habría funcionado como un espacio de transición durante el ritual funerario, antes de trasladar la momia a su lugar definitivo.
Desde allí se accede a dos cámaras. Una conserva fragmentos de un ataúd de cerámica, mientras que otra contiene un ataúd de piedra caliza al que le faltan partes de la tapa.
Uno de los hallazgos más llamativos apareció en un enterramiento secundario: un ataúd cilíndrico de cerámica, roto en varios fragmentos, cuya tapa conserva un rostro humano en relieve con rasgos claramente definidos.
Objetos que amplían la historia de Bahariya
Las excavaciones también permitieron recuperar numerosos objetos relacionados con las prácticas funerarias y religiosas. Entre ellos hay recipientes de cerámica, pequeñas botellas y platos de diferentes formas y tamaños, además de mesas de ofrendas talladas en piedra caliza y arenisca.
Los arqueólogos también encontraron pequeñas figurillas votivas de terracota que representan figuras femeninas y animales estilizados. Estos objetos aportan nuevas evidencias sobre las creencias y rituales asociados a los enterramientos en el oasis.
Sheikh Sobi forma parte de una antigua necrópolis vinculada con gobernantes y sacerdotes de Bahariya y es uno de los principales sitios arqueológicos de la región. El área también alberga el templo de El-Bawiti, construido durante la XXVI dinastía.
Las excavaciones continuarán durante próximas campañas. Los investigadores esperan encontrar nuevas tumbas que permitan conocer mejor a las sucesivas generaciones que vivieron y murieron en el oasis de Bahariya.




















