Milei dice que el Mercosur solo enriqueció a los industriales brasileños
El mandatario expresó su disposición a abandonar el Mercosur para negociar un acuerdo comercial con Estados Unidos, destacando la necesidad de flexibilizar la participación del país.
- Gobierno de Kast aprueba una alza histórica del combustible en Chile como consecuencia de la guerra en Medio Oriente
- Este es el viaje en tren más largo del mundo que recorre 13 países y dura 21 días por menos de US$1.500 cada trayecto

El presidente de Argentina, Javier Milei, dijo este sábado ante el Congreso que el Mercosur solo ha servido para "enriquecer a los industriales brasileros" a costa de los argentinos, al reiterar que está dispuesto a abandonar ese bloque que reúne a cinco países latinoamericanos.
"Lo único que logró (Mercosur) desde su creación es enriquecer a los grandes industriales brasileros a costa de empobrecer a los argentinos", dijo el mandatario ultraliberal en su discurso en la apertura anual del Congreso.
TE RECOMENDAMOS
BENEFICIOS DE LA OVOMANCIA | ASTROMOOD CON JHAN SANDOVAL
Reiteró su deseo de negociar un acuerdo comercial con Estados Unidos y recordó que, para lograrlo, está "dispuesto a flexibilizar o incluso, llegado el caso, a salir del Mercosur", una unión fundada en 1991 por Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay, y a la que se unió Bolivia en 2023.
Milei había dicho en enero en la ciudad suiza de Davos que estaba listo para salir del Mercado Común del Sur (Mercosur) si esto era necesario para conseguir un pacto de libre comercio con Estados Unidos. "Si la condición extrema fuera eso, sí", comentó en el marco del Foro Económico Mundial.
Los países que componen el Mercosur, cuya presidencia semestral rotativa está actualmente en manos de Argentina, deben negociar juntos los acuerdos con otras naciones o bloques.
El 6 de diciembre del año pasado, en un hecho histórico, Mercosur y la Unión Europea lograron finalmente un acuerdo para liberalizar el comercio entre ambos (excluyendo a Bolivia), aunque aún debe ser ratificado antes de su entrada en vigor en un proceso que puede durar años.
Pero el trato es rechazado por varios países europeos, liderados por Francia, que exigen que los agricultores sudamericanos respeten las mismas normas ambientales y sanitarias que Europa para evitar una competencia desleal.






















