Sentencian a joven de 16 años por planear la destrucción de un edificio en un videojuego
Cinco años de cárcel le esperan al joven en Rusia acusado de “entrenamiento para el terrorismo” al planear la destrucción de un edificio virtual de los servicios secretos rusos en Minecraft.
- Un 'río artificial' de 145 km es construido en un país de Sudamérica como solución a la sequía, copiando la estrategia de China
- Brasil bate los récords de la ingeniería moderna con el rascacielos residencial más alto del mundo: 550 metros y 154 pisos

Un tribunal ruso condenó este jueves a cinco años de prisión a un joven de 16 años acusado de “entrenamiento para el terrorismo” al planear la destrucción de un edificio virtual de los servicios secretos en el videojuego Minecraft.
Nikita Uvarov fue condenado por un tribunal militar siberiano por “entrenamiento para cometer actos terroristas”, informó el abogado Pavel Tchikov en su cuenta de Telegram.
TE RECOMENDAMOS
LIMPIEZA ENERGÉTICA: CÓMO INFLUYE TU ENTORNO EN CÓMO TE SIENTES | ASTROMOOD CON JHAN SANDOVAL
Otros dos adolescentes fueron condenados a penas de prisión suspendidas por haber cooperado con los investigadores, agregó. El juicio se celebró a puerta cerrada.
Los tres adolescentes fueron arrestados en Kamsk, en Siberia, en el verano de 2020, por haber distribuido folletos de apoyo a un matemático y activista anarquista de Moscú que estaba siendo juzgado por vandalismo.
Al analizar los teléfonos de los jóvenes, los investigadores dijeron haber encontrado conversaciones sobre planes para hacer explotar un edificio virtual de los Servicios de Seguridad de Rusia (FSB) creados en Minecraft.
El videojuego Minecraft permite construir edificios virtuales y muchos usuarios se inspiran en el mundo real, además, recrean a veces ciudades enteras.
PUEDES VER: Nicolás Maduro responde críticas de Boric y Castillo: “Es una izquierda fracasada y cobarde”
Según los investigadores, los tres jóvenes se entrenaban, también, en la fabricación de bombas artesanales reales para hacerlas explotar en edificios abandonados.
En la última audiencia del proceso, Uvarov denunció “presiones” de las autoridades durante la investigación y negó las acusaciones, según el diario Novaïa Gazeta. “No soy un terrorista”, insistió.
Las autoridades rusas son conocidas por su severidad con personas sospechosas de preparar actos “terroristas” o vandalismo.


























