Jueces y servidores judiciales celebraron misa de honras al magistrado Eric Araujo
Homenaje al magistrado Eric Omar Araujo Ibáñez en la Corte del Santa, destacando su trayectoria y legado humano. Condolencias a su familia y seres queridos.

Consternados por su partida, jueces y servidores judiciales de la sede central participaron en una misa organizada por el área de Bienestar Social, en honor a nuestro magistrado Eric Omar Araujo Ibáñez, quien falleció el último sábado 22 de febrero en Trujillo, luego de una penosa enfermedad. La celebración religiosa se realizó en la capilla institucional de la Corte Superior de Justicia del Santa.
Eric Araujo, trujillano de nacimiento, fue egresado de la Universidad Nacional de Trujillo, donde se graduó como abogado. Laboró durante sus primeros años de ejercicio profesional en el Congreso de la República como asesor congresal. En 2001 ingresó a laborar en esta Corte Superior como secretario judicial en el Juzgado Mixto de Casma hasta 2003. Posteriormente, fue designado como secretario judicial en los juzgados laborales especializados y como relator en la Sala Laboral.
Gracias a su amplio conocimiento del derecho, en 2013 accedió a la magistratura como juez suplente del Juzgado de Paz Letrado de Nuevo Chimbote.
En 2015 fue nombrado por el Consejo Nacional de la Magistratura como juez titular del Tercer Juzgado de Paz Letrado Laboral de este distrito judicial, lo que le permitió ser designado como juez especializado provisional del Segundo Juzgado Especializado Laboral.
Su partida ha generado tristeza en los pasillos judiciales y en todos los que tuvieron la oportunidad de laborar y compartir con él, recordando su calidad humana, su alegría, sencillez, empatía y su gran espíritu deportivo, pues fue integrante de la selección de fulbito de nuestra institución, siendo ganador de varios campeonatos nacionales judiciales.
Desde este espacio, reiteramos las condolencias a su esposa, Patricia Díaz Saldaña; a sus hijos; madre; hermanos, y a sus seres queridos. Estamos convencidos de que Dios sabrá reconfortar sus corazones.



















