Trabajo no remunerado en los hogares representa hasta el 25,4% del PBI y mujeres aportan más del 70%
Dos estudios de la OIT advierten que la oferta pública de cuidados está concentrada en la primera infancia y que nueve de cada diez personas cuidadoras registradas en los servicios analizados trabajan como voluntarias, sin vínculo laboral ni pensión.

El trabajo doméstico y de cuidados no remunerado representa entre el 21,7% y el 25,4% del PBI nominal del Perú y más del 70% de ese aporte corresponde a las mujeres. Así lo estima la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en el estudio ¿Quién cuida en el Perú?, basado en la Encuesta Nacional de Uso del Tiempo de 2024. La organización también advierte brechas en la cobertura de los servicios públicos y en las condiciones de quienes realizan estas labores.
La necesidad de ampliar los servicios de cuidado podría aumentar con el envejecimiento de la población. Las personas de 60 años o más representaban el 14,8% de la población peruana en 2025 y llegarían al 24,1% en 2050, según datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) citados en el estudio de la OIT.
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El informe Los cuidados en el Perú: mapa de la oferta pública y perfil de las personas que cuidan identificó 12 programas vinculados a esta actividad, gestionados por distintas entidades y niveles de gobierno. Sin embargo, solo siete brindan cuidados directos y cuatro de ellos se dirigen exclusivamente a la primera infancia. La OIT advierte que la oferta está fragmentada y carece de una instancia que articule los servicios.
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El estudio también identificó a 29.826 personas cuidadoras en los servicios públicos analizados, de las cuales 29.105 participan en programas dirigidos a la primera infancia. Nueve de cada diez realizan estas labores bajo modalidades de voluntariado, sin vínculo laboral ni pensión, y el 88% son mujeres. La OIT plantea reconocer y profesionalizar estas actividades, además de mejorar las condiciones de quienes sostienen los servicios.
Rocío Valencia, coordinadora del Proyecto Abriendo Puertas de la organización, señaló a La República que la información recopilada mediante solicitudes de acceso a la información pública presenta limitaciones para conocer la distribución territorial de los servicios y las condiciones de quienes trabajan en ellos.
La representante planteó avanzar hacia un Sistema Nacional de Cuidados que coordine los programas existentes, permita identificar las necesidades de cada región y promueva la formación y protección social de las personas cuidadoras. Según la OIT, las iniciativas para crear este sistema fueron archivadas en julio de 2026 y el país todavía no cuenta con uno.
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El cuidado no remunerado y la brecha entre mujeres y hombres
Entre 2010 y 2024, la diferencia diaria entre el tiempo que mujeres y hombres destinan al cuidado no remunerado pasó de una hora y cuatro minutos a una hora y 45 minutos. La brecha aumentó pese a que las mujeres también incrementaron sus horas de trabajo remunerado.
En los hogares con niñas y niños menores de tres años, las mujeres dedican seis horas y seis minutos diarios al cuidado no remunerado, casi el triple que los hombres, quienes destinan dos horas y 12 minutos. Además, ellas registran una jornada remunerada de seis horas y 37 minutos, frente a las nueve horas y 12 minutos de los hombres.
La distribución desigual también se observa entre las personas que necesitan apoyo para sus propias actividades cotidianas. Según el estudio de la OIT, el 72,8% de las personas de 70 años o más realiza labores domésticas o de cuidado no remuneradas. Entre las personas con discapacidad, las mujeres destinan cinco horas y 37 minutos diarios a estas tareas, frente a dos horas y 37 minutos de los hombres.
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Para Valencia, esta distribución evidencia que la incorporación de las mujeres al mercado laboral no ha estado acompañada de una reducción equivalente de sus responsabilidades domésticas. La OIT propone repartir las tareas entre mujeres y hombres, los hogares, el Estado, las empresas y las comunidades.
Personas con discapacidad también asumen tareas de cuidado
La presidenta de la Asociación Luchando Contra Viento y Marea, Bárbara Ventura, advirtió que las personas con discapacidad también cuidan a sus familiares, pero necesitan apoyos para desarrollar estas actividades sin comprometer su autonomía.
Ventura señaló en una entrevista con este medio que, en su caso, requiere asistencia personal para actividades cotidianas como levantarse, cambiarse y bañarse. Por ello, pidió impulsar un Sistema Nacional de Cuidados y Apoyos con presupuesto público, mejores condiciones para quienes cuidan y servicios como centros de día y de respiro para las familias.
La dirigente también destacó la importancia de formar asistentes personales y capacitar a los familiares que realizan cuidados sin remuneración. Sostuvo que las propias personas con discapacidad deben participar en el diseño de las políticas que las involucran.
La formación de personas cuidadoras presenta, además, una brecha específica. Valencia explicó que la OIT desarrolla instrumentos para certificar competencias laborales y formar a trabajadoras del hogar y personas dedicadas al cuidado de niñas, niños y adultos mayores. Sin embargo, señaló que el proyecto todavía no ha desarrollado esos instrumentos para quienes atienden a personas con discapacidad.
La campaña «Todo funciona porque alguien cuida», presentada por la OIT en la antesala del Día Internacional de los Cuidados y el Apoyo, que se conmemora el 29 de octubre, busca visibilizar el aporte económico y social de estas labores y promover una distribución más equitativa de las responsabilidades.














































