Ricardo Ffrench-Davis: “Es la oportunidad de hacer los cambios estructurales que incluyan a la gente”

Rumi Cevallos

rumicef

30 Abr 2020 | 2:10 h
Economista. Ricardo Ffrench-Davis: Cuando salgamos de esto, hay muchos cambios por hacer.
Economista. Ricardo Ffrench-Davis: Cuando salgamos de esto, hay muchos cambios por hacer.

Entrevista. Doctor en Economía de la Universidad de Chicago. Tiene las especialidades de Economía y Administración. En 2005, Chile le otorgó el Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales. Catedrático en la Facultad de Economía y Negocios de la Universidad de Chile.

- ¿En qué contexto se produce el anuncio de Chile para apalancar con créditos a las empresas?

- Chile pasó por dos shocks, el del coronavirus que apareció en su primer caso el 3 de marzo y afectó mucho al empleo, la producción, a la empresa, a los trabajadores y la gestión de la empresa, provocándole problemas de liquidez. Hay reducción de las ventas de una serie de productos, más de los prescindibles que se han contraído muy fuertemente, y los imprescindibles para vivir, para la vida cotidiana, están funcionando con menos problemas. En los prescindibles, muchos negocios están cerrados.

- ¿Cuál es el otro shock?

- La crisis social que explotó el 18 de octubre del 2019 y que afectó mucho a la actividad productiva. Ahora, con el Covid-19 es mucho más intenso, pero la situación económica viene mucho más complicada. Por el estallido social, y sus efectos que vienen desde octubre. En enero con una pequeña recuperación, pero en marzo empieza de nuevo el impacto sobre la actividad económica.

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- Un contexto complicado y por ello se activa el anuncio para las empresas...

- Es evidente que hay que hacer un esfuerzo si no se quiere que quiebren las empresas, porque luego viene la recuperación y para eso tienen que estar vivas. Se requiere de varios programas de apoyo presentados y hubo bastante reticencia por el gobierno, pero la oposición, con mucho del mundo académico, estuvo presionando para actuar, defender el empleo y tomar precauciones en defensa de la salud.

- ¿Uno de los acuerdos entre el sector bancario de Chile y el gobierno de Sebastián Piñera es para facilitar los créditos a las empresas y apalancarlos para solventar sus negocios?

- Desde hace varios años se creó un sistema de seguro llamado “Fogape” para dotar de garantía, con apoyo público, a los créditos, que está localizado en el Banco Estado, el banco público chileno, y que ahora se extendió a todo el sistema bancario. Los bancos inquietos ante la incertidumbre se retractaban y estuvieron prestando muy poco. Las empresas vendían menos y les prestaban menos, allí hay un doble problema. Esto fue para decirles a los bancos, que incluye como al 98% de las empresas, si prestas en tales condiciones y no te pagan, te cubro el 60%, a otras el 70% y hasta el 85% de los créditos. Si hacemos las cosas bien, y esto no dura tanto tiempo, las empresas van a poder pagar los créditos con ciertas condiciones de tasas de interés. Esto recientemente fue aprobado, es muy razonable.

- ¿A cuánto asciende la garantía de estos créditos?

- Se toma como referencia la cuenta de tres meses anteriores, es decir de cuánto vendieron las empresas. Está registrado en el sistema tributario chileno. Hay un determinado monto y es probable que los bancos prefieran a las empresas muy grandes y sean más reticentes con las pequeñas y las medianas. Hay que poner cuotas para que la plata no se concentre en 20 mil empresas y queden 300 mil sin acceso al crédito, que son las que tienen condiciones muy caras. Eso no está clarificado, en mi opinión, esa concentración de dónde va la plata.

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- Es importante que el dinero no se concentre en pocas manos, y allí también juega un papel muy importante la tasa de interés. Estamos hablando de 0% real. ¿Fue fácil llegar, en las negociaciones, a esa tasa?

- Es el cero por ciento real. Hubo discusión, no está especificado jurídicamente, porque las tasas de interés para los pequeños y medianos fueron sumamente altas. La entrega de créditos es muy grande, pero profundamente desigual. Les aplican tasas bajitas a los grandes grupos económicos, y a los pequeños y medianos les dan unas tasas de interés tremendas, de 12%, 15%, 20%, en un país que tiene poquita inflación. Entonces es muy abusiva.

- Una situación muy injusta. ¿Qué hacer?

- Cuando salgamos de esto, hay muchos cambios que tenemos que hacer. La explosión social de octubre 2019 tiene mucha razón en lo pacífico, pero hubo otra también violenta, con asaltos, rayado de muros, detención del tráfico, etc. Esa fue la parte destructiva. La parte bonita, constructiva, fue la manifestación pacífica. Queremos cambios, y Chile necesita cambios. Sobre eso he escrito mucho en mi libro Reformas económicas en Chile, 1973-2017. Lo publiqué el 2018.

- Doble el impacto en Chile. Ese modelo, ese oasis del que hablaba el presidente Piñera se cayó y eso se evidenció en las recientes protestas en Chile. Esto ahora se añade por el impacto que representa esta nueva ola de desastre, porque la pandemia nos tiene paralizados a todos, no solo a Chile, también a todos los países del mundo. Para Chile el impacto es doblemente mayor.

- Claro. Se juntaron. No se había recuperado la actividad económica, seguíamos con la economía con restricciones importantes entre la capacidad de producir y lo que estábamos produciendo y en estos tres meses, en lugar de crecer se había decrecido, disminuido, y luego nos llega marzo, mes en el que volvimos a caer y en abril la caída es a cero, muy fuerte. Y la caída de este año, ya las previsiones son desde el 4,5% de caída según el Fondo Monetario Internacional. La CEPAL acaba de sacar una cifra que es sobre 5%, y lo oficial es alrededor de 2% o 2,5%. Se estima una caída muy fuerte y muy concentrada en el segundo trimestre y probablemente, y ojalá que ya estemos saliendo en el tercer trimestre. Pero el dilema es grande, no solo depende de lo que sigan nuestros países sino de lo que pasa el mundo. Aquí tenemos además el problema de que el precio del cobre ha caído y Chile está sufriendo caídas enormes en el precio del cobre.

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- ¿En cuanto a la tasa de interés de 0% real, fue una imposición del gobierno o es fruto de un acuerdo entre el Ministerio de Hacienda y los propios banqueros, porque me imagino que se sintieron reticentes en aplicar esta tasa. Al fin y al cabo son banqueros y quieren ganar más plata?

- Se han dado cuenta que si exigen mucho se quedan sin nada. Entonces tienen que ir al Banco Estado y entrar al proceso. Evidentemente hubo conversación con la Asociación de Bancos, imagino que se juntó con los dos o tres bancos más importantes, probablemente por separado o comunicado por celular para no afectar la salud.

- Hay empleos perdidos, empresas paralizadas ¿Se están dando estímulos económicos a los trabajadores independientes o a los dependientes, porque como están en sus casas y no pueden salir, no pueden trabajar y de qué van a vivir, mientras estén paralizados?

- Para los trabajadores dependientes salió recientemente y está en proceso de implementarse. Son proyectos que llegaron al Parlamento y el Ejecutivo estuvo en desacuerdo, tuvo conversaciones con la oposición, la oposición empujó. En el gobierno del presidente Lagos, Chile no tenía seguro de cesantía y se creó un seguro de cesantía que está financiada en parte con aporte del trabajador, de 0,6%, y un aporte del empleador de 2,6%. Ese fondo tiene 17 años de vida. Se acumuló más plata de lo que se ha usado y ya viene acumulado US$ 12 mil millones. Lo que se estableció es que las empresas que se adhirieron a un programa del Seguro de Cesantía, se haría lo siguiente: a los trabajadores se les autorizó que fueran retirando, con ciertas limitaciones y cierta gradualidad, de sus fondos en el seguro de cesantía parte de estos US$ 12 mil millones acumulados. Y fueron retirando de allí.

- Esto es positivo.

- Es positivo, claro. La gente se está financiando con su dinero, con su cuenta, con su dinero. No es un fondo solidario de plata puesta por el gobierno. Eso está funcionando. Tenemos registrado en impuesto interno unas 800 mil a 900 mil empresas, teníamos 57 mil que se adelantaron y que tienen de 700 mil a 800 mil trabajadores. Funciona eso, con el que el trabajador recibirá plata por algún tiempo, similar a lo que tenía antes, y la empresa no tenga el problema de liquidez. Pero eso sí, la empresa tiene que pagar las cotizaciones previsionales, que es como 20%. Esto es positivo. Es un buen avance, pudo ser mejor, pero es lo que está ahorita en marcha. Las empresas están empezando a inscribirse.

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- ¿Significa que las empresas se inscriben para recibir el beneficio de tal manera que se financia esos aportes que van directamente al bolsillo de los trabajadores?

- Sí. Sale del fondo del seguro de cesantía, que solo se puede utilizar en ciertas condiciones, y ésta es una condición especial. La empresa se inscribe, se compromete a pagar las cotizaciones previsionales y el trabajador se inscribe en el Seguro de Cesantía y se le manda a su cuenta bancaria si tiene y si no la tiene lo retirará en el correspondiente lugar donde está la plata. Es un avance positivo, pero salió recién.

- En el Perú el presidente Martín Vizcarra anunció la extensión de la cuarentena hasta el 10 de mayo y para ello se aplica un estímulo fiscal de aproximadamente el 12% del PBI peruano con la finalidad de dar dinero en efectivo, con bonos especiales, para los sectores más vulnerables, y para los sectores rurales. En el Perú se está utilizando también dinero del fondo administrado por las AFPs, para que vaya una parte de ese fondo a solventar las necesidades de los trabajadores formales. De otro lado, también se impulsa un fondo de garantía de S/ 30 mil millones con la finalidad de que los bancos otorguen créditos a las empresas y así puedan subsistir. El problema era la tasa de interés, inicialmente los bancos presionaban para fijar lo que le daba la gana pero el Banco Central peruano determinó que sea a través de subastas y caminamos hacia tasas más razonables. No es el 0% real de Chile, que sería fabulosísimo, pero las tasas serían mucho más manejables.

- Tienen similitudes las propuestas, que creo que en los distintos países se están moviéndose porque son tan razonables. No queremos destruir el sistema económico, queremos crecer en el futuro, todos somos subdesarrollados. Perú, Chile, Colombia, Brasil estamos lejos. Unos más unos menos, tenemos que crecer y crecer en el empleo, no se crece sin el empleo. Solo con pocas empresas y poca gente, eso no resiste socialmente.

- Para eso se requiere tener empresas fuertes, que no sucumban, que no mueran en esta crisis, de tal manera que puedan fortalecerse y puedan sustentar el crecimiento y la generación de empleo. ¿A cuánto asciende el estímulo fiscal de Chile en este proceso de crisis?

- La estimación, hasta ahora involucra como 8 puntos del PBI. Lo de 12% que usted menciona en el Perú es muy fuerte, pero en el caso de Chile, creo que todavía no hemos terminado, faltan muchos problemas por solucionar porque se ha ido entregando con lentitud al gobierno. Y las propuestas de la oposición son mucho más significativas, más sustantivas, y tenemos que pensar para el futuro. Chile necesitaba hacer reformas profundas en el mercado de capital, en el funcionamiento de la banca, en la capacitación laboral, tener un tipo de cambio bien estable. Perú y Colombia tuvo mucho menos inestabilidad que Chile. Eso es pésimo para las exportaciones chilenas.

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- En algún momento de la historia económica de nuestros países, había el debate entre mayor y menor Estado, esto último impulsado por el sector liberal. Ahora ese mismo sector liberal, en diversos lugares del mundo, recurren al Estado, que en algún momento quisieron que sea mínimo, y le piden salvataje, que los apoyen.

- Así es. Es una tremenda contradicción.

- Es el Estado, al que tanto criticaban, el que les lanza la cuerda para salvarse. ¿Qué opina de este cambio? ¿Podría haber un cambio de paradigma en el futuro?

- Yo tengo la esperanza, y parte de la esperanza es ver que seis, siete u ocho premios Nobel de Economía están transmitiendo en la misma dirección de lo que varios latinoamericanos hemos dicho. Y es que necesitamos un nuevo paradigma y construir sobre lo que hay. No se puede ignorar lo que hay, o destruir lo existente.

- ¿Cómo corregimos lo que hay?

- Ya desde el año 13, al grueso de nuestros países de Latinoamérica nos ha ido mal y los años anteriores había poquitos países a los que les fue muy bien. A Chile le fue bien en los años 90, muy bien, pero en América Latina entraba el neoliberalismo, en Chile empezó el 75 al 89, con la dictadura con Pinochet. En los 90´s salimos, hicimos cosas distintas, una modificación que uno puede llamar neoestructuralista, heterodoxa, que concilia un trabajo activo entre Estado y el sector privado. Y el sector privado no son solo las grandes, son las medianas y las pequeñas también, y son las informales también y cómo ayudar a que pasen a ser formales.

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- Para ello se requiere de más presencia del Estado

- Todo eso requiere de un Estado activo, eficiente, musculoso, no adiposo, no gordinflón. Hemos tenido muchos problemas en nuestro Estado pero tenemos que hacer una tarea fuerte para que el Estado pueda crecer y hacer una reforma en nuestro Estado para que pueda crecer. Necesitamos reforma tributaria. Chile está en una discusión tributaria intensa desde el año 14, discutiendo tributariamente con resistencia de muchos sectores, pero muchos se asustaron con la manifestación pacífica de los millones de personas, que salieron a las calles pidiendo cambio.

- ¿Y qué hacer con los sectores más pudientes?

- Necesitamos que los sectores de más altos ingresos paguen más impuestos, impuesto a la herencia, impuesto al patrimonio, razonables todos, no abusivos, pero tienen que construir más.

- Cambios en el sector tributario...

- Chile tiene un sistema tributario y también Perú y el grueso de América Latina donde evidentemente hay menor presión tributaria que lo que tienen los europeos y Estados Unidos. En Europa hay muchos países con 40% de carga tributaria, nosotros estamos en el 15, 18 y Chile recién llegó al 21%. Es el gran salto que dimos al inicio de la democracia en el año 90, allí crecimos de 15% a 18% y con la presidenta Bachelet se dio un gran paso y pasó de 18% a 21%. Tenemos que hacerlo gradualmente, no hay que hacer un shock.

- ¿Es el momento de hacerlo?

- No perdamos ahora la oportunidad. Acabo de publicar una columna que se llama “Aprovechando esta nueva oportunidad”, en el Foro Valparaíso. Hay que hacer cambios. En Estados Unidos, en el Banco Central Europeo, en Francia, Italia, etc., y hay que hacer políticas más incluyentes y eficaces y, si es así, se podrá crecer con menos desigualdad. Eso es sostenedor de un proceso democrático. Necesitamos paz, claro que necesitamos paz, abajo la violencia, pero atendiendo las necesidades de la gente y que se sientan.

- ¿Chile transcurre en esa vía?

- La mayoría del sistema político chileno acordó ir por la mejora de la educación y la salud pública, y así sucesivamente los otros temas. Corregir el sistema tributario. Los sistemas tributarios franceses y alemanes son notablemente progresivos, y los nuestros son o regresivos o más bien neutros. Con la última reforma de Bachelet pasamos a ser un poquito progresivos. Se tiene que hacer un sistema tributario progresivo, gradualmente. Que la gente lo entienda y crea, y que no lo sienta un problema. Eso se podrá ir controlando en el tiempo.

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- Esta crisis está desnudando las injusticias en nuestros países, porque no es lo mismo pasar una cuarentena en una casa con piscina y jardín que en una casucha con hacinamiento, sin poder tener el sustento diario. Esto desnuda no solo nuestra precaria condición de atención de salud para todos sino también esas enormes desigualdades que aún nos siguen doliendo en nuestros países.

- Así es. Hay gente sufriendo el encierro. Hay que cuidarse, quedarse adentro, y adentro están aplastados. En una pieza viven cuatro personas. La televisión chilena presentó casos dramáticos, no tienen donde comer, baño compartido con multitud de gente, etc. Situación muy angustiosa. Por eso, la propuesta de la oposición es un aporte a la gran mayoría de hogares chilenos, con información de la situación de los distintos hogares, y de cuántas personas viven allí y cuál es su situación. Chile tiene un fondo soberano que se formó cuando el precio del cobre estaba alto, y se guardó para las vacas flacas. Y ahora la vaca es flaca, muy flaca. Entonces, ahora tenemos que gastar esa plata y sobrevivir para tener un país que se recupere y que pueda marchar en paz.

- ¿Algo que desee agregar?

El mensaje de no pensar en querer volver a lo que teníamos antes. Tenemos que mejorar, y esta es una oportunidad para dar un salto. Vamos a estar partiendo de un país, en el caso de Chile, más chico de lo que era en octubre 2019. Es razón para, con más fuerza, hacer los cambios estructurales que incluyan a la gente, y con eso se fortalece la democracia.

Foto de la entrevista al economista chileno Ricardo Ffrench en La República (30/04/2020). Foto: Captura.