Sumergieron 1.500 árboles de Navidad en un lago y luego de 3 años descubrieron un sorprendente cambio en la biodiversidad del fondo
La iniciativa busca evaluar el impacto positivo de la madera sumergida, rescatando técnicas tradicionales de pescadores locales para mejorar la vida marina.

Un proyecto ecológico en el lago Saimaa, Finlandia, transformó pinos festivos reciclados en un experimento sobre biología acuática. La iniciativa arrancó en 2021 y, tras varios años de seguimiento, el medio público Yle registró modificaciones sustanciales dentro del ecosistema lacustre.
El biólogo acuático Kari-Matti Vuori, integrante del Instituto de Medio Ambiente de Finlandia (Syke), lideró este trabajo con el objetivo de evaluar el impacto positivo del material forestal bajo el agua. Para concretar el estudio, contó con especímenes entregados por vecinos de Lappeenranta e intervenciones voluntarias.
¿Por qué sumergieron 1.500 árboles de Navidad en un lago finlandés?
La iniciativa rescató una antigua costumbre de los pescadores en Finlandia: instalar vegetación acuática para concentrar fauna acuática. Aquellas armazones leñosas, denominadas turot, se extinguieron de múltiples zonas tras la remoción del material vegetal natural. Según explicó a Yle el colaborador Olli Smolander, "las superficies de estos ejemplares favorecerían el desarrollo de bacterias, algas y hongos capaces de absorber nutrientes".
- El gigantesco monte submarino entre Perú y Chile que se eleva más de 2,4 km y triplica la altura del edificio más alto del mundo
- Un posible geoglifo detectado con Google Earth en los Andes intriga a arqueólogos: podría ser un centro ceremonial preincaico
El proyecto arrancó en marzo de 2021 con una prueba piloto de 80 abetos. Los voluntarios perforaron la capa helada y utilizaron bloques de arcilla para hundir la madera a dos metros de profundidad. Las jornadas se sucedieron de forma continua hasta sumar cerca de 1.500 piezas al cabo de distintas fases anuales.
Dicha trama submarina busca multiplicar los caracoles e insectos acuáticos que alimentan al ecosistema local. Asimismo, el entramado vegetal garantiza refugio a los alevines y proporciona áreas de freza prioritarias para la conservación de la perca.
¿Cómo impactó la restauración de abetos en la biodiversidad bentónica del lago Saimaa?
Investigadores de Yle regresaron en enero de 2024 a Sunisenselkä para retirar abetos depositados previamente en el lecho acuático. El propósito central consistió en examinar la fauna que habita ese ecosistema acuático profundo mediante muestras comparativas tomadas antes y después del experimento. Los análisis constataron un giro radical en las comunidades biológicas locales. Al respecto, el experto Vuori afirmó que "la producción de fauna del fondo ha aumentado enormemente".
Los resultados registraron que la abundancia de especímenes se multiplicó por decenas, mientras la variedad de especies llegó a quintuplicarse en el sector evaluado. Al exhibir los recipientes con el material extraído, el especialista detalló la presencia de miles de organismos pertenecientes a entre 30 y 40 variedades distintas. Este fenómeno demuestra la efectividad de las estructuras de madera como refugio y sustrato para la vida subacuática.
Los pescadores de la zona reportaron mejores capturas en los puntos intervenidos. Pese a estas observaciones, tales testimonios resultan insuficientes para confirmar un crecimiento generalizado de peces en todo el ecosistema de Saimaa. Asimismo, el informe técnico aclaró que aún restan evaluaciones para determinar las consecuencias directas de esta intervención en la calidad del agua.




































