¿Sabías que el gato 'egipcio' o 'esfinge' no viene de Egipto? Su origen está en una mutación ocurrida en América
La raza Sphynx se desarrolló a partir de la gata Prune, cuyas características fueron ampliadas mediante crías con gatos de pelo normal. Esto reivindica la diversidad genética en su linaje.
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Los llamados gatos pelados no tienen un único origen geográfico ni son descendientes directos de los felinos representados en el antiguo Egipto. La historia de las principales razas sin pelo conocidas actualmente comienza mucho más recientemente: el Sphynx, la variedad más reconocida, se desarrolló a partir de una mutación natural registrada en Toronto, Canadá, en 1966.
La Cat Fanciers' Association (CFA) señala que ese año una gata doméstica dio a luz a un cachorro sin pelo en Toronto. El animal, llamado Prune, fue el punto de partida de los programas de crianza que posteriormente dieron forma al Sphynx moderno.
El nombre de la raza explica buena parte de la confusión. Sphynx alude a la semejanza de estos gatos con la Gran Esfinge de Guiza, pero la denominación no significa que la raza tenga un origen egipcio. La propia CFA sitúa el desarrollo de la raza en Canadá.
La mutación que cambió la apariencia del gato
El nacimiento de Prune no fue resultado de una selección realizada durante miles de años. Según la CFA, se trató de una mutación genética espontánea y natural, asociada a la ausencia de pelo. Los criadores comenzaron posteriormente a trabajar con estos animales y a cruzarlos con gatos de pelo normal para ampliar la diversidad genética.
Un estudio publicado en Mammalian Genome, realizado con investigadores vinculados a la University of California, Davis, encontró mutaciones en el gen KRT71 relacionadas con las características del pelo en Sphynx y Devon Rex.
La historia tampoco terminó con Prune. En Minnesota, en 1975, aparecieron otros dos gatos sin pelo, llamados Epidermis y Dermis. Estos ejemplares fueron incorporados a programas de cría junto con gatos American Shorthair y Devon Rex, contribuyendo al desarrollo del linaje moderno del Sphynx.
¿Entonces qué tienen que ver con Egipto?
La conexión con Egipto es principalmente cultural y estética, no el origen documentado de la raza Sphynx moderna.
Los antiguos egipcios mantuvieron una relación particularmente estrecha con los gatos y los representaron en su arte y religión. Sin embargo, no existe evidencia que permita afirmar que los Sphynx actuales sean una raza descendiente directamente de aquellos animales. Por eso, decir que los gatos pelados son gatos egipcios resulta engañoso.
No tener pelo no significa no tener cuidados
La ausencia de pelaje tampoco convierte al Sphynx en un gato de bajo mantenimiento. Al carecer de una capa normal de pelo, su piel necesita cuidados específicos y protección frente a factores ambientales.
Además, la Cornell University College of Veterinary Medicine incluye al Sphynx entre las razas con mayor predisposición a la miocardiopatía hipertrófica (HCM), una enfermedad que provoca el engrosamiento del músculo cardíaco. Cornell señala que la genética desempeña un papel en esta enfermedad y que su prevalencia es mayor en determinadas razas, entre ellas el Sphynx.






















