China da un paso histórico hacia su 'sol artificial' tras completar el imán superconductor más grande del mundo
Con el 80% del desarrollo completado, China espera tener un reactor experimental listo para 2027 y comenzar la generación de electricidad de fusión alrededor de 2030.
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China logró uno de los avances más importantes en su programa de fusión nuclear al completar el imán superconductor más grande construido para un reactor de este tipo. El desarrollo forma parte del proyecto EAST, conocido como el sol artificial, cuyo objetivo es replicar el proceso que alimenta al Sol para generar energía limpia y prácticamente ilimitada.
El nuevo componente, junto con una bobina superconductora de alto rendimiento, superó con éxito las pruebas realizadas por el Instituto de Física del Plasma de la Academia China de Ciencias (ASIPP). Este hito acerca al país asiático a la puesta en marcha de un reactor experimental prevista para el 2027 y a la generación de electricidad mediante fusión alrededor de 2030.
El mayor imán superconductor construido para un reactor de fusión
El imán superconductor de campo toroidal tiene forma de D, mide 21 metros de largo, 12 metros de ancho y pesa 582 toneladas, convirtiéndose en el mayor de su tipo desarrollado hasta la fecha. Su volumen es 1,3 veces superior y su capacidad de almacenamiento de energía triplica la de equipos comparables utilizados en el Reactor Termonuclear Experimental Internacional (ITER).
Según explicó Wu Yu, investigador del ASIPP, este sistema genera un intenso campo magnético capaz de confinar el plasma a unos 100 millones de grados dentro de la cámara de vacío. De esta manera, mantiene estable la reacción de fusión mediante una "jaula magnética" diseñada para soportar condiciones extremas durante el funcionamiento del reactor.
Autosuficiencia tecnológica y objetivos para 2030
Además del imán, la bobina superconductora —considerada el "corazón energético" del reactor— también superó las pruebas técnicas, manteniendo una corriente estable y alcanzando parámetros de referencia internacional en almacenamiento de energía, velocidad de incremento del campo magnético y resistencia de las uniones.
El director del ASIPP, Song Yuntao, destacó que el proyecto fue desarrollado con una cadena de producción completamente nacional, desde los materiales superconductores hasta el ensamblaje final. Tras seis años de trabajo, la iniciativa acumula 47 patentes y 25 estándares industriales. Con cerca del 80% del desarrollo completado, China prevé finalizar el reactor experimental a finales de 2027 y avanzar hacia la producción de electricidad mediante fusión en torno a 2030.























