El sol artificial de China da un paso decisivo al poner a prueba el imán superconductor más grande jamás creado
El programa chino prevé concluir el reactor experimental en 2027 y comenzar a generar electricidad mediante fusión alrededor del año 2030.
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El programa del sol artificial de China superó uno de sus desafíos más importantes después de que dos imanes superconductores desarrollados por completo en el país aprobaran las pruebas técnicas y la validación de expertos en el Instituto de Física de Plasmas de la Academia China de Ciencias (ASIPP). El logro representa un paso clave para llevar la fusión nuclear desde la investigación hasta la generación de energía de manera estable.
Entre los componentes destaca un imán superconductor de campo toroidal con forma de D, de 21 metros de largo, 12 metros de ancho y 582 toneladas de peso. Se trata del mayor construido para un reactor de fusión, con un volumen 1,3 veces superior y una capacidad de almacenamiento de energía tres veces mayor que estructuras similares utilizadas en el ITER. Un total de 16 bobinas iguales formarán el anillo encargado de producir un campo magnético de 6,5 teslas en el centro del plasma.
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Cómo funciona el imán que confina el plasma
El investigador del ASIPP, Wu Yu, explicó que la misión del sistema consiste en mantener suspendida la "bola de fuego" de más de 100 millones de grados dentro de la cámara de vacío sin que entre en contacto con las paredes del reactor. Según declaró, el potente campo funciona como "una jaula magnética invisible y extremadamente resistente" que mantiene estable el plasma.
Ese mismo día también superó las pruebas una bobina solenoide superconductora de alta temperatura. Qin Jinggang, investigador del ASIPP, comparó este componente con "la bujía de un motor de automóvil", ya que induce y mantiene la corriente del plasma, un proceso que determina si el reactor experimental puede encenderse y operar con estabilidad. Las pruebas confirmaron una corriente constante y resultados que, según el instituto, alcanzan niveles líderes a escala internacional.
China logra fabricar el 100% de la tecnología
El director del ASIPP, Song Yuntao, afirmó que el principal valor del proyecto reside en la completa autosuficiencia tecnológica alcanzada por el país. Señaló que China desarrolló toda la cadena de producción, desde las materias primas superconductoras y los materiales criogénicos hasta los procesos de fabricación, ensamblaje y protección del sistema, lo que permitió eliminar la dependencia de tecnologías extranjeras.
El proyecto, desarrollado durante seis años, obtuvo 47 patentes autorizadas y dio origen a 25 estándares industriales. Además, los investigadores redujeron el costo de la cinta superconductora de alta temperatura de 400 yuanes por metro a 100 yuanes. También lograron disminuir la resistencia interna de las uniones hasta 0,04 nanoohmios, una mejora que prácticamente elimina las pérdidas eléctricas incluso con corrientes cercanas a los 100 kiloamperios.
El reactor apunta a generar electricidad en 2030
Los avances se apoyan en la experiencia acumulada por el Experimental Advanced Superconducting Tokamak, que estableció un récord mundial al mantener plasma a 100 millones de grados Celsius durante 1.066 segundos en estado estacionario de alto confinamiento, resultado obtenido tras 22 campañas de ensayo y unas 160.000 pruebas.
De acuerdo con la hoja de ruta del programa, el dispositivo experimental estará terminado a finales de 2027. El objetivo consiste en producir la primera electricidad por fusión alrededor de 2030 y avanzar posteriormente hacia el Reactor de Demostración de Ingeniería de Fusión de China. Qin Jinggang advirtió que la validación de los imanes representa cerca del 80% del trabajo. "El camino hacia la comercialización de la energía de fusión aún es largo, pero cada avance tecnológico fundamental acorta la distancia entre la humanidad y la energía limpia definitiva", afirmó.





















