Científicos explican qué provocó el megatsunami en Alaska del 2025: el segundo más grande de la historia
Investigadores sostienen que el aumento de las temperaturas está desestabilizando montañas y glaciares en esta parte del planeta, lo que provoca deslizamientos capaces de originar olas gigantes.
- La planta de energía solar más grande de EE. UU. cierra tras causar la muerte de aves: costó más de US$1000 millones
- La increíble ave que puede pasar casi un año sin tocar tierra: come, duerme e incluso se aparea en pleno vuelo

Un gigantesco megatsunami registrado en Alaska en el 2025 fue confirmado como el segundo más grande registrado en la historia moderna. Científicos revelaron que el fenómeno se produjo después de que una enorme masa rocosa se desprendiera de una montaña y cayera violentamente en un estrecho fiordo del sureste del estado norteamericano, generando una ola cercana a los 500 metros de altura.
La investigación, publicada en la revista Science, advierte además que el deshielo acelerado de glaciares y el calentamiento global están aumentando el riesgo de este tipo de eventos extremos. El megatsunami se registró en el fiordo Tracy Arm, una zona frecuentada por cruceros turísticos, y los expertos consideran que la tragedia pudo haber sido mucho peor si el colapso hubiera ocurrido durante el día.
¿Qué provocó el megatsunami en Alaska que sorprendió a los científicos?
El análisis científico determinó que pequeños terremotos desencadenaron un gigantesco deslizamiento de tierra en las cercanías del glaciar South Sawyer. Cerca de 64 millones de metros cúbicos de roca se precipitaron al agua en menos de un minuto, liberando una energía capaz de formar una ola de aproximadamente 482 metros de altura.
Los investigadores explicaron que el retroceso del glaciar dejó inestable parte de la montaña. Durante décadas, la masa de hielo actuó como soporte natural de las rocas, pero el derretimiento progresivo debilitó la estructura hasta provocar el colapso. El impacto arrasó árboles, vegetación y grandes extensiones del fiordo, y dejó visibles cicatrices geológicas en toda la zona.
¿Por qué los megatsunamis podrían ser más frecuentes en el futuro?
Especialistas alertan que el cambio climático está incrementando considerablemente el riesgo de megatsunamis en regiones montañosas y glaciares como Alaska. El derretimiento del permafrost y la pérdida de hielo generan terrenos más inestables, favoreciendo desprendimientos masivos capaces de provocar olas extremas en fiordos y lagos cerrados.
Geólogos que estudiaron el caso sostienen que estos fenómenos podrían ser hasta 10 veces más frecuentes que hace algunas décadas. Además, advierten que el aumento del turismo en áreas remotas eleva la exposición al peligro, especialmente en rutas utilizadas por cruceros. Tras el desastre de Tracy Arm, algunas compañías ya anunciaron la suspensión de viajes hacia esa región por motivos de seguridad.


































