La propuesta científica que desafía la ingeniería y busca construir un muro de 80 km bajo el mar por esta increíble razón
El plan apunta a intervenir uno de los puntos más críticos de la Antártida ante el avance del cambio climático.
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El cambio climático ha llevado a la ciencia a explorar soluciones cada vez de mayor audacia y alcance. Entre las iniciativas recientes está la propuesta de construir un muro sumergido a 80 kilómetros con el fin de proteger el glaciar Thwaites en la Antártida, conocido como el "Juicio Final" por su potencial de elevar drásticamente el nivel del mar si se derrite. Lo que parece un proyecto de ciencia-ficción podría ser la última esperanza para frenar el aumento global del océano.
La iniciativa forma parte del Seabed Anchored Curtain Project y busca bloquear la entrada de aguas cálidas hacia la base del glaciar. El coste estimado de la obra alcanza los 50.000 millones de euros, convirtiéndose en uno de los planes de ingeniería más ambiciosos de la historia. Su construcción requeriría tecnologías avanzadas en busca de cimentar estructuras en aguas profundas y materiales capaces de soportar presiones extremas y temperaturas bajo cero.
¿Cómo funcionaría el muro subacuático de 80 km de cara a frenar el deshielo del glaciar Thwaites?
El dique sumergible no detendría completamente el glaciar, sino que impediría que corrientes marinas calientes socaven su base. La estructura funcionaría como un obstáculo que reduce la aceleración de la desintegración del hielo. Este glaciar es crítico porque su colapso podría contribuir hasta más de medio metro al nivel del mar a nivel global, afectando directamente a ciudades costeras en todo el mundo, tal y como informa Diario AS.
El diseño incluiría secciones móviles capaces de adaptarse a los cambios del glaciar y de las corrientes. Además, sensores submarinos monitorearían el movimiento del hielo y las variaciones de temperatura, proporcionando información precisa sobre la evolución del glaciar.
Los materiales empleados serían reforzados con miras a soportar la erosión constante provocada por el agua y el hielo. Cada año de retraso en el deshielo representa un alivio significativo para las regiones vulnerables, permitiendo que se adopten medidas de adaptación ante posibles inundaciones.
¿Cuáles son los principales retos y beneficios de construir un muro bajo el agua en la Antártida?
El plan enfrenta numerosos desafíos debido a las condiciones extremas de la Antártida. Algunos científicos advierten que la ingeniería en un entorno tan hostil podría generar problemas imprevistos, como alteraciones en corrientes locales o impactos ecológicos sobre la fauna marina. La logística y el alto coste requieren cooperación internacional y financiamiento sostenido.
Aunque un muro puede retrasar el colapso del glaciar, no sustituye la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero. La acción climática sigue siendo clave con el objetivo de evitar que la temperatura global continúe aumentando y provoque desastres adicionales.
Entre los beneficios esperados se incluyen:
- Retrasar el deshielo masivo y el incremento del nivel del mar.
- Proteger ecosistemas marinos sensibles frente a cambios abruptos.
- Servir como modelo para futuras infraestructuras de mitigación en regiones polares.


























