Niño de 3 años y bebé de 2 meses mueren intoxicados en Moquegua: madre es detenida por presunto parricidio
La mamá de los menores sobrevivió tras ser hospitalizada y permanece bajo custodia policial mientras se investigan las circunstancias del caso.
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Un niño de 3 años y su hermano, un bebé de apenas 2 meses, murieron intoxicados la tarde del último miércoles dentro de una vivienda ubicada en el asentamiento humano Alto Chiribaya, en Pampa Inalámbrica, Ilo, Moquegua. La madre de ambos, Guadalupe del Carmen Velásquez Catacora, sobrevivió y permanece detenida mientras la Policía y el Ministerio Público investigan un presunto caso de parricidio.
De acuerdo con los primeros testimonios recogidos en la zona, la mujer habría ingerido una sustancia tóxica junto con sus hijos. Sin embargo, las circunstancias exactas de las muertes aún son materia de investigación y deberán ser determinadas mediante las pericias toxicológicas y las necropsias correspondientes.
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Según relataron los vecinos, antes de perder el conocimiento, la madre pidió auxilio desde el interior de la vivienda. Los vecinos intentaron ingresar al inmueble, pero encontraron la puerta cerrada. Tras conseguir entrar, hallaron a los dos menores sin signos vitales y a la mujer convulsionando.
Guadalupe Velásquez fue trasladada de emergencia al Hospital de Pampa Inalámbrica. El director del establecimiento, Yulino Soto, confirmó que logró sobrevivir y actualmente se encuentra estable. “Vino en un estado semiconsciente y con convulsiones”, señaló el médico al informar sobre las condiciones en las que fue ingresada.
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Padre llegó horas después
El padre de los menores, Marcelino Cueva Cutipa, de 33 años, natural de Puno y trabajador de la empresa minera Quellaveco, llegó al lugar horas después de ocurrido el hecho.
Una hermana del padre sostuvo que Cueva Cutipa había expresado su intención de obtener la custodia de sus hijos debido a presuntos problemas en el cuidado de los menores. La familiar afirmó que incluso se habrían presentado denuncias contra la madre.
“Le hicimos denuncias a la señora, dejaba encerrados a los niños. Estaba todo sucio donde vivían. No quiero que se especule que mi hermano no fue un buen padre”, manifestó.
No obstante, vecinos y personas cercanas a la familia ofrecieron una versión distinta sobre el contexto en el que vivía la mujer. Según sus testimonios, Guadalupe Velásquez era huérfana, había llegado desde Puno y residía en Ilo sin familiares cercanos.
Además, señalaron que la mujer habría sido víctima de episodios de violencia por parte de su pareja y de familiares de este. Los vecinos pidieron que estos antecedentes también sean considerados por las autoridades para determinar qué ocurrió antes de la muerte de los menores.
Fiscalía investiga el entorno familiar
El caso ha generado conmoción entre los residentes de Pampa Inalámbrica. La Policía continúa con las diligencias para determinar cómo ocurrieron las muertes y establecer responsabilidades.
Los cuerpos de los menores fueron trasladados para las necropsias de ley, mientras se espera conocer los resultados de las pericias que permitan determinar la sustancia que provocó la intoxicación y las circunstancias en que fue ingerida.
En paralelo, las autoridades deberán evaluar el estado de salud física y mental de la madre, quien permanece bajo investigación.
El Ministerio Público también deberá determinar si existieron antecedentes de violencia familiar, denuncias por presunto abandono o cualquier otra circunstancia que permita reconstruir el entorno en el que vivían los menores antes del desenlace.
Los vecinos de Alto Chiribaya han pedido que la investigación abarque no solo la muerte de los niños, sino también el contexto familiar y las posibles situaciones de violencia que, según sus testimonios, habrían rodeado a la madre.






















