Sociedad

La Libertad: mujeres denuncian que fueron vejadas y humilladas... ya están libres

Ronderos en Pataz. Según la denuncia, un grupo de mujeres, entre ellas adultas mayores, fueron sometidas a castigos durante trece días, acusadas de haber hecho “daño” a moradores del distrito de Chillia, El caso es investigado por el Ministerio Público. El presidente de las rondas de La Libertad afirmó que los responsables deben dar la cara.

El dato. Rondas en Chillia. Sus dirigentes niegan que haya habido secuestro y afirman que no cometieron torturas. Foto: difusión

Fueron golpeadas, desnudadas, humilladas, según denuncian sus familiares. Y también dicen que las llevaron de comunidad en comunidad para que reciban castigos físicos en cada una de ellas. ¿De qué las culpaban? Según los ronderos, de haber hecho ‘daño’ o hechicería a moradores de los caseríos del distrito de Chillia, provincia de Pataz, en La Libertad.

El defensor del Pueblo de La Libertad, José Luis Agüero Lobatón, contó que fueron 13 días los que fueron retenidos 7 mujeres y un varón por parte de los ronderos de la zona.

Todos ellos, como informó el Ministerio Público, fueron puestos en libertad desde las 11:00 p.m. del lunes 11 hasta las 4:00 a.m. del martes 12 de julio.

Agüero refirió que los ronderos no tenían previsto liberarlas, pero decidieron apurar su salida en una asamblea en Chillia, realizada el lunes por la noche. Las personas liberadas fueron Octavia Campos de la Cruz (60), Rosa Rojas Paz (70), María Juana Campos Santisteban (62), Alfonso Campos Paz (43), Irene de la Cruz Castillo (65), Florencia Aranda (45), Antolina Torres Espinoza (79), y Erminia Ortega López (59).

Huellas. Una mujer afectada muestra moretones en la piel. Foto: difusión

Los trasladaron hasta el Hospital de Huamachuco, en donde pasaron revisión médica. Allí, personal de la Policía tomó sus declaraciones.

Son mayores de edad

El defensor Agüero Lobatón indicó que las personas “han estado siendo castigadas de comunidad en comunidad a pesar de que la mayoría eran adultos mayores”. Se conoció que una anciana de nombre Anunsha Miranda fue liberada a las horas de ser intervenida, luego de que fuera acusada de fabricar muñecos para hechicería. Los ronderos la dejaron en libertad porque perdió los sentidos de la vista y el oído.

Este hecho hubiera pasado inadvertido si familiares de dos de las afectadas no hubieran denunciado, el miércoles 6 de julio, con fotos y videos, lo que estaba ocurriendo. En las imágenes se ven las espaldas de las señoras con moretones y raspones. Y en otro video se ve a una de las víctimas colgada de una pierna, ante la mirada de varias personas a su alrededor.

Luego, para liberarlas, según narra el defensor Agüero, los ronderos exigieron a los familiares retirar la denuncia y guardar silencio. “Tienen temor, esperamos que con el actuar del Ministerio Público tengan confianza y decir qué más ha pasado. Estamos a la espera de que el juez de Tayabamba, en Pataz, emita su resolución. Y esperamos que el Ministerio de la Mujer brinde apoyo psicológico a las víctimas”, dice.

Agrega que indagarán por qué no hubo mayor apoyo policial ante lo ocurrido. “En un distrito tan pequeño debieron enterarse”, comentó.

“Que den la cara”

De manera increíble, el presidente de la Central de Rondas Campesinas del distrito de Chillia, Manuel Quijano Muñoz, aseguró que dos de las mujeres retenidas reconocieron haber cometido actos de hechicería.

Detalló que Octavia Campos aceptó haber hecho brujería a una señora a través “de la baba de un sapo” que combinó con alimentos para que la mujer ingiera y pueda fallecer. También dijo que Rosa Rojas se culpó de haber hecho daño a una mujer a través de sustancias dejadas en un camino “para que su víctima las pise” y quede postrada en una cama.

En cuanto a María Campos, Quijano dijo que fue acusada por su hermana de haberle quitado un terreno. “Y Alfonso Campos fue acusado de contratar a su tía Octavia Campos para que haga mal daño a su exmujer porque mucho lo molestaba por la pensión de sus dos hijos”, contó el dirigente.

Mencionó a Irene de la Cruz Castillo, de quien afirma que “la acusaron sus hijos por haberle hecho brujería a su papá y dejarlo postrado en cama”.

Según el rondero Quijano, Florencia Aranda fue acusada de hacer los mandados a Octavia y llevar la comida preparada para que consuman las víctimas de hechicería. Finalmente, agregó que Antolina Torres fue acusada de hechicera y expulsada de su pueblo Ayabamba.

Temor. Familiares de personas retenidas vivieron en angustia. Foto: difusión

Por otra parte, para el presidente de las rondas de La Libertad, Pablo Haro, lo ocurrido es un acto repudiable. Dice que desnudar a la mujer y exponerla en público no es práctica de las rondas. “Eso nunca ha pasado”, comentó.

En su opinión, si son ronderos los que cometieron dichos actos, deben ser expulsados. “Que den la cara y les caiga todo el peso de la ley”, indica.

El Acuerdo Plenario

Para el abogado constitucionalista Omar Cairo, se comete un error al afirmar que las rondas campesinas imparten solamente justicia civil y no justicia penal. Explica que la Constitución, según lo ha establecido el Acuerdo Plenario 1-2009 de la Corte Suprema, les permite a las rondas campesinas castigar la transgresión a las normas de sus derechos consuetudinarios (costumbres), dirigidas a proteger la cultura comunitaria y prevenir las amenazas a su supervivencia.

Historia. Las rondas campesinas tienen décadas de labor en sus comunidades. Foto: difusión

Sin embargo, señaló que esas sanciones o castigos que pueden imponer, según lo establecido en la Corte Suprema, no pueden consistir en penas de violencia física extrema.

Para la abogada Eliana Revollar, defensora del Pueblo encargada, “mucho se habla del Acuerdo Plenario, y hay que entenderlo en su real dimensión. Cuando uno pasa el límite del derecho consuetudinario, la acción de la justicia tiene que ser caso a caso y verificar si hay elementos para la comisión de un delito. No es que a ciencia cierta las rondas puedan retener a las personas o someter a castigo físico”.

Y concluye: “Es cierto que pueden cumplir retención, pero el límite que establece la Constitución, la ley y el reglamento es el respeto por los derechos humanos. Es una condición que está en el artículo 149 de la Constitución, no se pueden cometer torturas, vejámenes, las acciones de las rondas van a la pacificación, la integración. No se pueden permitir esos hechos”.

Denuncias ante la policía

La denuncia de familiares de dos de las mujeres, con fotos y videos, ante la policía, reveló los hechos acaecidos en el distrito liberteño.

Reacciones

Omar Cairo, constitucionalista

“Otro límite que establece la Corte Suprema es que les está prohibido a las rondas realizar acciones irrazonables o injustificadas a las personas cuando son intervenidas y detenidas por ellos”.

Eliana Revollar, defensora del Pueblo encargada

“Sobre la pregunta si se comete retención o secuestro, hay que entender lo del Acuerdo Plenario en su real dimensión... En este caso habrá que verificar la situación a la que han sido sometidas”.

Claves

Niega. Manuel Quijano, de las rondas de Chillia, dijo que las mujeres no fueron secuestradas sino intervenidas. Negó las torturas.

De oficio. La Fiscalía de Pataz continuará la investigación de oficio por presunto delito contra la libertad, indicó el MP.

“Hay que ser muy cautos en este tema”

Enfoque: por Eduardo Ballón, investigador de Desco

Las rondas campesinas han cumplido y cumplen una función social y de control en el país que no admite discusión. En esa función, el límite que tienen las rondas es el respeto a los derechos humanos.

El argumento de que se trata de brujas se ha usado desde la colonia para descalificar a mujeres que están fuera de la norma social. Así acepten su condición de brujas, en una situación de violencia, no pierden sus derechos humanos.

¿Por qué se vuelve el tema de discusión? Porque es un segundo caso, después de los periodistas de Cuarto Poder. Es una lamentable coincidencia que se sucedan dos hechos de afectar derechos humanos en tan corto tiempo.

Son hechos aislados. En un ambiente enrarecido y polarizado como el que estamos viviendo hay que ser muy cautos y hay que tener la información bien precisa. Porque se terminará generando la sensación que las rondas son un problema y terminarían asociadas a un presidente que se presentó como rondero, a pesar de no haberlo sido.

Hay una responsabilidad grande del MP, del PJ, para establecer qué ha ocurrido. Segundo, de haber abuso de autoridad y afectación de derechos humanos, establecer responsabilidades y sanciones. Tercero, establecer un diálogo que regule más y mejor el papel de las rondas. Es evidente que empiezan haber terrenos grises que es mejor iluminar antes de descalificar a una organización que fue crucial para la derrota de Sendero Luminoso en vastas zonas de nuestro territorio.