Rodrigo Paz juramentó a un nuevo ministerio de Hidrocarburos en medio de crisis por la gasolina en Bolivia
Marcelo Blanco, quien reemplaza a Mauricio Medinaceli, está encargado de impulsar la nueva Ley de Hidrocarburos para atraer inversiones y reestructurar YPFB.
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El presidente Rodrigo Paz efectuó un cambio en su gabinete ministerial con la designación de un nuevo titular en el Ministerio de Hidrocarburos. Este movimiento llega en un momento crucial para el gobierno, que enfrenta crecientes críticas debido a la crisis generada por la venta de gasolina de mala calidad. La venta de combustibles contaminados afectó a miles de vehículos, lo que provocó la indignación de los sindicatos de chóferes, quienes llevan meses denunciando los problemas derivados de estos productos.
Marcelo Blanco Quintanilla, quien se desempeñaba como viceministro de Electricidad y Energías Renovables, sustituirá a Mauricio Medinaceli, quien estuvo al frente del ministerio desde noviembre. La autoridad tendrá la misión de impulsar una nueva Ley de Hidrocarburos, que busca atraer inversiones y una reestructuración de Yacimientos Petrolíferos Fiscales de Bolivia.
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Durante la ceremonia de posesión, Paz también hizo un fuerte llamado a combatir la burocracia dentro de la administración, a la que calificó como "un estado tranca". Además, señaló la necesidad de superar las trabas que afectaron el funcionamiento de la nación.
Renuncia clave en el sector
Por otra parte, se confirmó la dimisión de la presidenta de la estatal YPFB, Claudia Cronenbold, tras apenas tres semanas en el cargo. En su carta, argumentó que los desafíos estructurales que había identificado en la empresa no podían resolverse dentro de los plazos exigidos por la política actual.
En su breve gestión, priorizó un análisis exhaustivo del estado de la entidad, detectando lo que calificó como “nudos críticos” en su operación. Además, reveló que la estructura institucional estaba mucho más deteriorada de lo que anticipó.
En su carta, la expresidenta reconoció la urgencia de una “reingeniería legal y administrativa” a largo plazo para recuperar la institución, un proceso que, según ella, no podía ejecutarse bajo la presión de los tiempos inmediatos que demanda el Gobierno.
Cronenbold concluyó que lo más responsable y leal con el proyecto nacional era buscar alternativas de gestión que se alinearan mejor con las urgencias del Estado. En sus propias palabras, no deseaba que su enfoque técnico se convirtiera en un obstáculo. La renuncia y la destitución del ministro profundizaron la crisis en la administración.
Un panorama preocupante
El ente estatal YPFB enfrentó una situación crítica tras recibir más de 10.000 denuncias de propietarios de vehículos debido a daños en los motores causados por combustibles de baja calidad. En respuesta a estas quejas, la compañía ha destinado alrededor de US$2 millones en compensaciones a más de 7.100 afectados.
Al inicio de su mandato, en noviembre, el presidente Paz tuvo que lidiar con una grave escasez de energéticos, lo que provocó largas filas en las estaciones de servicio. A esta problemática se le sumó una insuficiencia de dólares en el sistema bancario, por las políticas de subsidios aplicadas en la importación de carburantes.
La acumulación de deuda externa y la falta de reservas financieras del país obligaron a una reestructuración de las asistencias. Con el objetivo de resolver estos problemas, en diciembre tomó la decisión de eliminar las ayudas a la gasolina y al diésel, lo que permitió la desaparición de las largas filas en los puestos de acopio. Sin embargo, esta medida ha generado nuevos retos.



































