‘’Si muere antes de ser ejecutado, colgaremos su cadáver’’: Pakistán radicaliza sentencia a presidente corrupto
El exmandatario Pervez Musharraf fue sentenciado a muerte por la corte de su país a pesar de estar postrado en una cama debido a una grave enfermedad, lo cual no impediría el escarnio público por parte de sus detractores, ya que emitieron una orden especial.
- EE. UU. asegura que comandos ingresaron a Irán para rescatar a piloto tras derribo de un caza F-15
- Milei denuncia una “red de espionaje ilegal” rusa en medios argentinos y promete ir “hasta las últimas consecuencias”

El expresidente de Pakistán, Pervez Musharraf, fue condenado a muerte hace unos días acusado de alta traición a la patria, ya que suspendió el orden constitucional en 2007.
Musharraf, de 76 años, no estuvo presente durante el juicio dado que está en Dubái atravesando un tratamiento médico, informa EFE.
TE RECOMENDAMOS
SANAR EL LINAJE FEMENINO: LAS HERIDAS QUE HEREDAMOS SIN DARNOS CUENTA | ASTROMOOD CON JHAN SANDOVAL
Uno de los tres jueces que dictó la pena contra el exdictador militar, que gobernó el país desde 1999 hasta 2007, pidió colgar su cuerpo en público durante tres días si el sentenciado pierde la vida antes de su ejecución.
“Dirigimos a las fuerzas del orden a aprehender al fugitivo convicto y asegurarse de que el castigo sea infligido de acuerdo con la ley, y que, si es hallado muerto, su cadáver sea llevado a D-Chock, Islamabad, Pakistán, y colgado durante tres días”, expresó el letrado Waqar Ahmed Seth, quien preside el tribunal.
El D-Chock es un espacio público ubicado en el frontis del Parlamento de Pakistán, en donde se congregan los ciudadanos para protestar contra las autoridades.
A pesar de la crudeza con que el juez pidió tratar el cadáver de Pervez Musharraf, no se ejecutará el pedido debido a la falta de consenso entre los otros integrantes.
“Disiento con el presidente (del tribunal). No tiene base en la ley. En mi opinión es suficiente la condena a muerte”, cuenta Shahid Karim, quien celebra la ejecución del dictador, pero no el ahorcamiento público de sus restos.
Desde que Pervez Musharraf dejó Pakistán hace tres años, mantuvo en su discurso la esperanza de volver ya que las demandas en su contra son ‘’una venganza personal’’.



















