Granjero deberá pagar multa por molestar a sus vecinos con el olor a estiércol
Nicolas Bardy también fue acusado de guardar fardos de heno que emitían “olores fuertes e irritantes”.
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Un granjero de Francia deberá pagar una multa de ocho mil euros luego que sus vecinos se quejaran por el mal olor del estiércol de su ganado.
Nicolas Bardy, residente en Lacapelle-Viescamp, al sur del país galo, pertenece a una familia que ha criado vacas por seis generaciones. Los hedores emanados desde su propiedad lo han enfrascado en una batalla legal de casi una década con los pobladores de la zona.
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Los vecinos alegaban que el criador albergaba a los bovinos en un edificio ubicado cerca del límite de la propiedad, lo que provocaba malos olores debido a la acumulación del estiércol producido por dichos animales. En el mismo inmueble, Bardy apilaba fardos de heno que, de acuerdo a los habitantes del lugar, provocaba “olores fuertes e irritantes”.
El caso fue llevado al tribunal de casación, la instancia más alta de apelaciones civiles y penales en Francia. Allí, el acusado fue hallado culpable de causar “desorden anormal en la vecindad”.
Si bien el juez reconoció en su fallo que es bastante normal que una granja genere malos olores, él también señaló que dichos aromas, producidos por el heno maduro y por el uso “no autorizado” del edificio para el ganado, constituían una molestia para los residentes.
El granjero deberá pagar un total de ocho mil euros de multa: seis mil por daños y dos mil por costos legales.
En declaraciones al diario La Montagne, Bardy calificó el veredicto judicial como “la estupidez llevada al límite”. Él aseguró que los olores “son parte del folclore y el campo” y que sus vecinos querían “ganar dinero”.



















