La mujer que puede morir si gira la cabeza al lado equivocado
Rachel Pighills vive aterrorizada por un mal que afecta a su médula espinal. Si gira hacia la izquierda, podría causarse una ‘decapitación interna’.
- ¿Cuál es el país de América Latina que, después de Venezuela, tiene la mayor reserva de petróleo de la región?
- Trump simula la 'conquista' de Canadá, Groenlandia y Venezuela con imágenes de mapas manipulados, previo al Foro de Davos

Una mujer de 33 años afirma no poder girar su cabeza hacia el lado izquierdo, ya que podría morir. Se trata de Rachel Pighills, quien sufre de varios males que afectan su médula espinal.
Actualmente vive en Reino Unido, pero piensa volar a España para buscar un tratamiento que le permita llevar una vida normal, informa la BBC.
TE RECOMENDAMOS
UN MU3RTO EN LA VÍA EXPRESA SUR DE LÓPEZ ALIAGA Y JERÍ EN LA MIRA|FUERTE Y CLARO CON MANUELA CAMACHO
La enfermedad de Rachel provoca invaginación o impresión basilar. Su cráneo se hunde sobre su columna cervical y presiona el tronco encefálico. Por eso, si voltea hacia el lado equivocado puede provocar que su columna se disloque.
“Mi cerebro se desploma sobre mi conducto raquídeo y la parte posterior de mi cabeza es inestable. Se disloca parcialmente cuando giro hacia la izquierda. Si se disloca por completo, eso sería decapitación interna y moriría al instante”, explica la paciente.
Para evitar esto, Rachel tiene que usar un collarín. Sin embargo, solo lo puede usar durante cuatro horas al día, ya que podría perder masa muscular.

Rachel debe usar un collarín para evitar voltear a su izquierda.
De acuerdo con su testimonio, solo tres cirujanos en el mundo son capaces de curarla. Consiste en realizar una operación que vale $174 000, pero para ello debe viajar a otro país.
De momento, Rachel ha conseguido reunir más de $15 000. Y viajará a Barcelona durante cuatro días para someterse a varias resonancias magnéticas. No obstante, confiesa que está “absolutamente aterrada” de subirse al avión.
“Es que no sé cómo va a reaccionar mi cuerpo”, señala.
Su esposo Guy, de 29 años, también teme por ella, pero ambos saben que es la única oportunidad que tienen para que Rachel pueda llevar una vida normal y ser independiente. Además, tienen un hijo, y ella asegura que es su principal motivación.


















