Abusar del aire acondicionado es machista, afirma estudio

Esta investigación llegó a la campaña electoral de EE.UU., en donde el equipo de la candidata Cynthia Nixon pidió que suban la temperatura antes de un debate que iba a sostener con un contrincante varón.

Esta investigación llegó a la campaña electoral de EE.UU., en donde el equipo de la candidata Cynthia Nixon pidió que suban la temperatura antes de un debate que iba a sostener con un contrincante varón.

Una inesperada polémica se ha armado en la campaña electoral por la gobernación de New York, en Estados Unidos. La actriz Cynthia Nixon, candidata por el partido demócrata afirma que hay un evidente comportamiento machista a la hora de decidir a qué temperatura debe ponerse el aire acondicionado en una oficina.

La discusión inició con una petición que el equipo de la otrora actriz de ‘Sex and the City’ hizo a Andrew M. Cuomo, su actual rival de campaña, antes de realizarse un debate entre ambos: fijar la temperatura del plató en 24.4°C.

Este movimiento fue pensado específicamente en una característica bastante conocida de Cuomo, quien es famoso por celebrar sus mítines en lugares ‘casi helados’. “La refrigeración de los espacios cerrados es notoriamente sexista”, justificó el grupo de trabajo de Cynthia Nixon en un correo que envió a la cadena CBS en la previa del encuentro.

En respuesta, uno de los colaboradores del también demócrata Andrew Cuomo sólo atinó a decir que a éste le gusta “calentar los espacios con el calor de la gente”.

Según expertos, el cuerpo de una mujer requiere de una temperatura 3°C superior a la de los varones. Por otro lado, un estudio publicado en Nature Climate Change afirma que se tiende a poner la temperatura más adecuada para un hombre de 40 años y 70 kilos de peso. Los investigadores concluyen, entonces, que esta diferencia metabólica entre los organismos de ambos sexos está siendo ignoradas.

Otro informe, publicado en el Journal of Environmental Health Science & Engineering, señala que los trabajadores (mujeres, si tenemos en cuenta los datos antes mencionados) disconformes con la temperatura de su centro de trabajo presentan una disminución de su productividad hasta en un 38%. Por el lado médico, aparecen otras consecuencias: irritación, dolor de garganta, tos y flema.

¿Se está convirtiendo el aire acondicionado en otra herramienta del patriarcado? Cynthia Nixon y su equipo afirman que sí, y ya pusieron el debate en las redes sociales, y no sólo de Estados Unidos.

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