Empresas enfrentan mayores costos y trasladan impacto a los peruanos: ¿en qué actividades se siente más?
Presión. Una encuesta del BCR revela cómo el alza del costo de vida empieza a sentirse con más fuerza en empresas y consumidores. El encarecimiento de insumos, transporte y dólar impacta en los precios finales. Solo en manufactura, la influencia del tipo de cambio en los incrementos de precios saltó de 59% a 74% en un año.
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El alza del costo de vida en Lima superó el 4% en abril, su mayor nivel en más de dos años. En ese escenario, las empresas peruanas enfrentan mayores costos para operar y buena parte de esa presión termina proyectándose en los precios que pagan a diario los consumidores.
Así lo muestra una encuesta de precios del Banco Central de Reserva del Perú (BCRP), que identifica a la “evolución de costos” como el principal factor que las empresas de manufactura, comercio y servicios consideran al momento de definir cuánto cobrar por sus productos o servicios.
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Detrás de esa presión aparecen gastos como insumos importados, transporte, combustible, energía eléctrica, salarios, alquileres y el impacto del dólar sobre productos adquiridos en el exterior.
En otras palabras, cuando producir, importar o distribuir se vuelve más caro, las empresas trasladan parte de ese incremento al consumidor final.

Los costos de empresas siguen siendo el principal motor de las alzas de precios
Manufactura es el sector más golpeado por los costos
El informe del BCRP muestra que la presión por costos golpea con mayor fuerza a la manufactura, es decir, a industrias que producen alimentos, bebidas, textiles, productos químicos o materiales de construcción.
En este rubro, el 98% de empresas considera que la evolución de costos es importante o muy importante para fijar precios, frente al 95% en comercio y 90% en servicios.
Además, la importancia de este factor aumentó en comparación con el año pasado. En manufactura pasó de 88% en 2025 a 98% en 2026, mientras que en comercio avanzó de 86% a 95%.
Es decir, las empresas continúan operando bajo presión por mayores gastos y todavía encuentran dificultades para absorber esos incrementos sin afectar sus precios.
El segundo elemento más relevante para las compañías son los precios de la competencia. Por ejemplo, en comercio y manufactura, el 85% de empresas considera importante observar cuánto cobran otros negocios antes de modificar sus propios precios.
Eso significa que las empresas no solo miran sus propios costos, sino también cuánto margen tienen para subir precios sin perder clientes.
Insumos y dólar son también determinantes en las alzas
El 83% de empresas señaló que el aumento en costos de insumos, como materias primas o productos necesarios para producir, es determinante para incrementar precios.
Le siguen la demanda (78%), los costos laborales (77%) y los costos logísticos (74%), relacionados con transporte y distribución.
Otro factor que ganó peso es el tipo de cambio. En manufactura, la importancia del dólar para fijar precios pasó de 59% en 2025 a 74% en 2026. En comercio aumentó de 69% a 78%.
Esto ocurre porque muchas empresas dependen de productos importados o insumos comprados en moneda extranjera, por lo que cualquier variación del dólar impacta directamente en sus gastos.

Factores para cambiar precios
Consumidores más cautos frenan nuevas alzas de precios
Sin embargo, las empresas no solo miran sus costos. Cuando las ventas pierden ritmo o los consumidores compran menos, también aumenta la presión para reducir precios.
De hecho, el 82% de compañías considera que la demanda es un factor importante al momento de aplicar rebajas. En ese contexto, muchas empresas recurren a promociones, descuentos o ajustes temporales para mantener participación en el mercado.
La encuesta también muestra diferencias importantes entre sectores sobre qué tan seguido las empresas cambian sus precios. La mayor presión sigue concentrándose en la manufactura, donde el 50% de compañías ajusta precios más de una vez al año, ligeramente por encima del 47% registrado en 2025.
Esto refleja que industrias como alimentos, bebidas, textiles o materiales de construcción continúan más expuestas a cambios en costos de insumos, energía, transporte y tipo de cambio.
En contraste, comercio y servicios muestran una tendencia más moderada. En el caso del comercio, la proporción de empresas que reajusta precios varias veces al año cayó de 70% en 2024 a 53% en 2026.
Al mismo tiempo, aumentó el porcentaje de negocios que modifica precios solo una vez al año, pasando de 30% a 38%.
Esto sugiere que, fuera del sector industrial, los precios empiezan a mostrar una mayor estabilización frente a los años de mayor presión inflacionaria.
Salarios todavía avanzan más lento
Mientras los precios pueden cambiar varias veces al año, la mayoría de empresas sigue revisando salarios solo una vez en ese mismo periodo.
Según el reporte, el 69% de empresas manufactureras realiza ajustes salariales anuales, mientras que en servicios la cifra alcanza el 62%.
Esto significa que los ingresos de los trabajadores todavía reaccionan con más lentitud frente al aumento de precios en la economía, incluso en un escenario en el que las empresas siguen reportando fuertes presiones de costos.



































