Crimen y fútbol: la serie “Perros de Berlín”
Una serie policial alemana, “Perros de Berlín”, que la sigue rompiendo y en la que confluyen, sin hacer ruido, el entretenimiento y el discurso cultural. Atención a su director: Christian Alvart.
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Ya viene imponiéndose un susurro en el imaginario de consumidores de series, una impresión que pronto pasará a las filas de lo incuestionable, que podemos resumir en una expresión del lugar común, pero no por ello menos legítima: qué gran serie alemana es Perros de Berlín (2018), que puede hallarse en la parrilla de Neftlix.
Pocas veces vienen de la mano el entretenimiento y la discusión cultural; en este sentido, el director y creador de la serie, Christian Alvart, consigue este propósito sin macular su proyecto con ánimos morales que más de una vez han dinamitado trabajos de potencial riqueza argumentativa.
Perros de Berlín se impone desde el saque sin ofrecer concesión: Orkan Erdem, la estrella de origen turco de la selección alemana de fútbol, es encontrado muerto en un barrio de clase obrera de Berlín, y para dorar más la situación, el acontecimiento sucede precisamente cuando el próximo partido a disputar es contra Turquía en el marco de las eliminatorias para el Mundial de fútbol. El policía Kurt Krimmer (Felix Krammer) encuentra por casualidad el cadáver de la estrella mientras sacaba a pasear al pequeño hijo de su amante. En lugar de reportar el hallazgo, Krimmer vislumbra el milagro que estaba esperando: la oportunidad de salir de una deuda que arrastra con una red de mafia de apuestas.
Fútbol y crimen. Alvart no pudo encontrar mejor fórmula para sustentar un trabajo que en su complejidad argumentativa no pierde jamás la tensión narrativa. Para este fin, se vale de otros personajes que dialogan con el andamiaje anímico/ético/moral de Krimmer, como Erol Birkan (Fahri Orgun), el policía bueno de origen turco, gay y ex leyenda rapera barrial. En este punto, Alvart nos presenta el primer conflicto, porque ambos policías son los encargados de desentrañar el caso del futbolista asesinado.

Christian Alvart. Foto: Jan Schwarzkamp.
A estos dos personajes, los acompañan otros no menos interesantes, como la esposa de Krimer, Paula (Katarina Schuttler); la ex de Birkan y actual novia del líder de la mafia turca Raif Tarik-Amir, Kamila (Giannina Erfany Far); el jefe policial de Krimmer y Birkan, la amante de Krimer, el padre de Birkan que no acepta la homosexualidad de este, la mafia serbia de los Kovac, la oficial Petrovic (Alina Stiegler), el futbolista Raphael Bou´Penga, la madre y hermano de Krimmer, ambos de abierta identificación nazi; y los gerentes deportivos alemanes de fútbol que no conocen de formas cuando se trata de proteger sus intereses pecuniarios, son prácticamente la metáfora de lo que se dice y no se firma de los tejes y manejes de la industria futbolística.
Con este tazón de personajes, Perros de Berlín transita en medio de un escenario marcado por los conflictos políticos, raciales, económicos y deportivos. El fútbol aviva el dramatismo. Todos en Alemania, y en especial en Berlín, se preguntan quiénes están detrás de la muerte de la estrella Erdem. Bajo el afán especulativo, imposible que no sea verosímil por tratarse de fútbol y hay que ser una tremenda bestia para fallar en ello, Alvart ofrece un adictivo cruce de ambiciones, bajezas y venganzas. Sobre lo último, tengamos en cuenta las actitudes que tienen con Krimmer su esposa y también su amante, que literalmente lo destrozan en donde más le duele: el orgullo masculino.
Si Perros de Berlín es la exitosa serie que conocemos y que tiene a la fanaticada a la espera de una segunda temporada, obedece al principio del que es deudor Alvart. Alvart es un hacedor de historias y, como precisa el manual de la narratología, es también un orfebre en el diseño de sus personajes. Gracias a la interacción entre ellos (para tener en cuenta lo que harán Stiegler y Erfany Far en futuros roles) es que parten los desencuentros culturales y emocionales que habitan la serie y que la hacen inmarcesible en la memoria del espectador.





















