El megaproyecto bajo el Atlántico que unirá Europa y África con un cable submarino capaz de transmitir datos en milisegundos
El nuevo sistema de fibra óptica garantiza comunicaciones de baja latencia y permitirá transferencias de información ultrarrápidas.
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Canarias reforzará su posición estratégica en el Atlántico mediante un nuevo cable submarino de fibra óptica hacia Tarfaya, Marruecos. Esta infraestructura internacional, impulsada por la empresa pública Canalink y financiada por la Unión Europea, diversificará el tráfico de datos, incrementará la capacidad operativa de las telecomunicaciones y garantizará mayor resiliencia frente a contingencias en la red.
El proyecto consolida al archipiélago español como un nodo tecnológico global. Según el periodista Sergio Parra en National Geographic, la iniciativa pretende crear una vía de luz y datos que transmita información a velocidades récord. Por su parte, Canalink afirma que esta red permitirá "crear un puente digital entre Europa y África" e impulsar la expansión del sistema digital del continente.

En términos técnicos, un cable submarino como este es mucho más que un tubo sellado. Foto: National Geographic
¿Cuándo estará operativo el cable submarino entre Canarias y Marruecos?
El proyecto consiste en un sistema de fibra óptica submarina que unirá el archipiélago canario con Tarfaya, en la costa atlántica marroquí. Sus filamentos de vidrio ultrafino con blindaje aislante transmitirán pulsos de luz para transferir miles de millones de bits por segundo. Esa infraestructura garantizará comunicaciones de baja latencia para internet, videollamadas, computación en la nube, investigación científica y transacciones financieras.
La iniciativa cuenta con un presupuesto inicial de 7,5 millones de euros aportados por el programa europeo Connecting Europe Facility (CEF Digital) y contempla un plazo de ejecución de 42 meses. Canalink confirmó el inicio de los análisis técnicos en 2025 mediante inspecciones en el puerto de Tarfaya para elegir el punto óptimo de amarre.

Canarias está por fortalecer su papel en el Atlántico con un nuevo cable submarino de fibra óptica que conectará su archipiélago con Tarfaya, Marruecos, impulsado por Canalink. Foto: National Geographic
El trazado internacional se integra en el Anillo de las Islas de Oriente, una red diseñada para fortalecer el flujo digital entre Gran Canaria, Fuerteventura y Lanzarote antes de su extensión hacia África. Las estimaciones del sector prevén la conclusión de los trabajos entre 2026 y 2028, sujeto al cumplimiento de cada etapa del cronograma y a las tareas del ramal transfronterizo.
¿Qué impacto tendrá el nuevo cable submarino en la conectividad de Canarias?
La redundancia de red destaca como una de las ventajas principales del proyecto. Este principio de las telecomunicaciones garantiza que, ante fallos técnicos o desastres naturales, el flujo de internet se redirija por vías alternativas sin interrupciones. Dicha capacidad asegura la estabilidad digital del archipiélago, un factor determinante para impulsar su economía local en ámbitos como el turismo, la investigación científica, los servicios tecnológicos y la gestión pública.

El cable, con un presupuesto de 7,5 millones de euros, busca asegurar comunicaciones rápidas y confiables. Foto: National Geographic
El trazado reforzará la condición de las islas como un punto estratégico internacional. Al sumarse a sistemas existentes como ACE (Africa Coast to Europe), WACS (West African Cable System) y 2Africa, la nueva infraestructura multiplicará las rutas de acceso globales. Aquella expansión potenciará el desarrollo de centros de datos, plataformas en la nube, inteligencia artificial y transmisión de contenidos que exigen conexiones de mínima latencia.
Por otro lado, la cercanía con el Sáhara Occidental genera controversia jurídica debido al estatus de descolonización pendiente que señala la ONU sobre el territorio. Diversos analistas señalan probables conflictos en torno al principio de autodeterminación saharaui si la red se expande. Ante esa inquietud, los portavoces insulares aseguran que el cable llegará únicamente hasta Tarfaya y su finalidad es reforzar la conectividad entre Europa y África mediante una infraestructura estratégica para el futuro digital del Atlántico.
























