Una familia de científicas australianas descubre la colonia de coral que compite por ser la más grande del mundo
A pesar de ser tan grande como una cancha de fútbol, su ubicación exacta se mantiene en reserva para proteger el ecosistema.
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Una inmersión submarina que parecía rutinaria terminó convirtiéndose en uno de los hallazgos más sorprendentes en años para la comunidad científica. Un equipo formado por madre e hija identificó frente a la costa noreste de Australia una gigantesca colonia de coral que podría ser la más grande documentada en el planeta.
El descubrimiento ocurrió en la Gran Barrera de Coral, el sistema más extenso del mundo, y ha despertado el interés de investigadores y autoridades ambientales por su tamaño, su antigüedad y su aparente resistencia a eventos extremos como el blanqueamiento masivo.
Un hallazgo que sorprendió bajo el agua
Sophie Kalkowski-Pope y su madre, Jan Pope, participaban en una jornada del Gran Censo del Arrecife impulsado por Citizens of the Reef cuando notaron algo fuera de lo común. Mientras buceaban, observaron una extensión que parecía no tener fin.

La colonia de coral cubre una superficie estimada de 3973 metros cuadrados. Foto: Biopixel / Richard Fitzpatrick
“Estas praderas ondulantes hasta donde alcanza la vista. Es simplemente un ecosistema absolutamente impresionante y este punto caliente de vida”, relató Kalkowski-Pope.
“Entre las estructuras coralinas más significativas jamás registradas en la Gran Barrera" y “la colonia documentada y cartografiada más grande del mundo”, indicó la organización.
Pertenece a la especie Pavona clavus y mide casi 111 metros de largo, una distancia similar a la de una cancha de fútbol. Su superficie estimada es de casi 4.000 m². “Sabemos con certeza que aquí nada se ha descubierto antes a esta escala”, afirmó. “Incluso a nivel mundial, encontrar uno de más de 100 m de tamaño… no hay registro de ello”.
La científica explicó que otros que aspiraban a ese récord eran más pequeños, como uno en las Islas Salomón con un borde de 34 m o Nusa Penida en Indonesia de 71 m.
Más mediciones y estudios
Tras la primera impresión, madre e hija regresaron al sitio junto con el equipo de la organización para medir con precisión la estructura. Utilizaron cintas métricas, drones e imágenes de alta resolución para elaborar un modelo tridimensional.

Durante la incursión supieron que el arrecife de coral era algo especial. Foto: Jan Pope
Esto permitirá monitorear la colonia en los próximos años y comparar sus posibles cambios. Según los especialistas, la zona está dominada por fuertes corrientes de marea, lo que podría haber dificultado su detección.
“Creemos que en realidad esa es la razón por la que esta zona ha permanecido sin descubrir durante tanto tiempo, porque es bastante difícil bucear allí”, explicó Kalkowski-Pope.
La ubicación exacta no se ha hecho pública. La información fue entregada a la Great Barrier Reef Marine Park Authority, encargada de su gestión y protección.

Jan Pope y Sophie Kalkowski-Pope practicaban buceo recreativo cuando hicieron el descubrimiento. Foto: Citizens of the Reef
Una señal de esperanza
Los arrecifes atraviesan un momento crítico a nivel mundial. Más del 80% de los ecosistemas han sufrido blanqueamiento desde 2023 debido al aumento de la temperatura del mar.
Por eso, la existencia de una colonia que podría tener “al menos” un par de cientos de años, según estimaciones científicas, resulta alentadora. Indica que algunos corales masivos han logrado resistir ciclones, estrellas corona de espinas y episodios repetidos de estrés térmico.
Para Jan Pope, la experiencia aún se siente irreal. “La razón por la que uno va y hace estas cosas es por nuestra curiosidad y por querer contribuir a un depósito de conocimiento”, reflexionó.
Más allá del posible récord, el descubrimiento demuestra el valor de la ciencia ciudadana y recuerda que, incluso en hábitats estudiados, todavía quedan gigantes ocultos bajo el mar.



























