Víctor Hugo Quispe es un joven de 28 años de edad. Un técnico informático que, ante la falta de oportunidades hace cuatro años, emprendió un negocio de elaboración de calzados y artículos de cuero. Este emprendimiento lo realiza con la Asociación de Artesanos Munay Llankay Asiriy de la provincia de Anta. Una asociación que al español se traduce en “Bonito trabajando nos reiremos”, está integrada por personas con discapacidad.
Víctor sufre de una enfermedad que no le permite movilizarse con normalidad, pero eso no fue impedimento para salir adelante y, junto a otras 300 personas de condición similar, trabajan en el proyecto empresarial. De esa manera se ayudan económicamente para sostener a sus familias.
“Lamentablemente no hay puestos de trabajo para las personas con discapacidad, muchos compañeros no pueden tener un empleo, la finalidad de este emprendimiento es hacer que se sientan bien , en un buen ambiente y desarrollarse” dijo.
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El joven emprendedor se dedica a la coordinación del proyecto, recibe los pedidos y las donaciones de personas o instituciones que apuestan en sus trabajos. La Municipalidad Provincial de Anta y Procompite cuentan con un taller equipado con maquinaria para la industria del calzado, en el coliseo cerrado de Izcuchaca.
Pero la crisis por la pandemia afectó el negocio, el encarecimiento de los insumos hizo que los artesanos piensen en cerrar el taller, pero siempre hay un hilo de luz en la oscuridad. La necesidad de trabajo y falta de materiales convencionales hizo que esta asociación innove su producción con la fabricación de calzados en base a material reciclado, como es la reutilización de jeans, una idea que tuvo mucha aceptación en las redes sociales. Pues los pedidos empezaron literalmente a llover.
“Tenemos más de 500 trabajos pendientes, por eso suspendimos unos días los pedidos, no nos abastecemos” explicó el coordinador
El calzado de material reciclado tiene un precio en el mercado es de 60 soles. También elaboran zapatos, zapatillas deportivas, carteras y monederos a base de cuero que hacen parte de la variedad de la producción.
“De otro lado, tenemos que ser amigables con el medio ambiente y reusar el material , los acabados son muy buenos y de calidad”, agregó
Es el profesor Ángel Ocros, quien volcó sus conocimientos en el diseño, fabricación y modelaje de calzados a las personas que sufren de alguna discapacidad física y que tienen toda la voluntad de salir adelante.
“Es difícil, pero las ganas que ponen los compañeros por aprender es motivador, el proceso de aprendizaje es lento, pero se recompensa con la voluntad que tienen . Es muy triste, muchos de ellos han sido abandonados por sus familiares y por la sociedad, aquí tienen la posibilidad de llevarse algo a casa en un ambiente de felicidad como lo dice su nombre” , explicó el maestro.
Son 300 las personas que se dividen el trabajo por turnos y así poder generar economía.
El negocio de elaboración de calzados con jeans usados tuvo un gran despegue, no obstante el material recepcionado no es suficiente. Por lo que abrieron un centro de acopio en la ciudad del Cusco, ubicado en la sede del Rotary Club, también en las tiendas Recíproko y Chusaq. Incluso se puede coordinar mediante la página de Facebook 2 Ovejas o al número celular 919 710 826, comunicarse con Víctor Hugo Quispe.
La Asociación también requiere de herramientas de trabajo como cuchillas y tijeras.
“Tenemos una buena aceptación, pero necesitamos el apoyo de las personas para seguir con esta labor” dijo el coordinador.