Cargando...
Sociedad

Escolares exponen ideas para mejorar sus comunidades

En Festival Tinkuy. 160 niñas y niños de 22 pueblos originarios llegaron a Lima para compartir sus saberes, mostrar sus productos típicos y demandar una mejor educación.

larepublica.pe
Presentes. Algunos de estos niños hicieron largos viajes para llegar a Lima y participar en el Tinkuy. Hoy conocerán el mar.

“Siempre veíamos basura, en las casas, los patios, los ríos, y por eso decidimos iniciar proyectos contra la contaminación”, explica Elvia, una risueña niña de 12 años del colegio público Nº 52090, el único que existe en la comunidad nativa Palma Real, en Madre de Dios, a la que solo se puede llegar en bote.

Elvia es parte de los 160 niños y niñas de 22 pueblos originarios que llegaron a Lima luego de que sus proyectos a favor de su comunidad fueran seleccionados para participar en el Festival Tinkuy, organizado por el Ministerio de Educación (Minedu), que este año se titula “Voces de mi pueblo para el Perú que queremos”.

Una fotografía de una bolsa de plástico en medio del río de la comunidad se muestra en una gigantografía ubicada detrás de Elvia, quien, junto con sus compañeros y el docente Jaime Saavedra Heyahijia, expone sus ideas ante los ojos de otros escolares limeños o el público interesado. “Esta es una canasta a base de tamshi, una liana netamente de la selva, que puede usarse en vez de las de plástico”, dice el profesor, quien pide al Estado que no se olviden de las comunidades rurales, tanto para frenar la contaminación como para mejorar la educación.

Elio, de 10 años, es otro menor que expone con gran emoción los productos típicos de su comunidad ashéninka de Ucayali. “Son medicamentos contra las mordeduras de víboras”, cuenta mientras muestra unas botellas de colores, hechas con vegetales. A su lado hay abanicos y plantas “piri piri”.

El pequeño del colegio Nº 65122-B, quien de grande quiere ser doctor, contó que su colegio es de madera y que alguna vez le cayó una de las paredes.

Datos

Conocerán el mar. Los escolares acudirán hoy a la playa Agua Dulce, en Chorrillos. Para muchos de los niños es la primera vez que verán el mar.

Más proyectos. La I.E. Nº 70741 de Jachapampa, Puno, apuesta por revalorar las casas de paja. “La idea nació cuando íbamos a visitar a nuestros abuelos. Son casas cálidas”, dice Abraham.