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Economía

Nobel de Economía 2021 otorgado a David Card por probar que incrementar el sueldo mínimo no reduce el empleo

Estudios del canadiense concluyen también que la inversión en educación influye en el éxito laboral de los estudiantes. Real Academia Sueca de Ciencias anunció su premiación el lunes 11.

larepublica.pe
Desde la década del 1990, ha prevalecido la idea de que un salario mínimo alto conduce a una menor tasa de empleo porque aumentan los costos salariales para las empresas. Foto: difusión

Los ganadores del premio Nobel de Economía 2021 fueron anunciados este lunes. El reconocido premio fue otorgado este año a tres economistas: el canadiense David Card, el neerlandés Guido Imbens y el estadounidense Joshua Angrist.

La Real Academia Sueca de Ciencias anunció que el premio de 10 millones de coronas suecas (casi un millón de euros) les fue otorgado a los tres economistas por haber “revolucionado la investigación empírica en las ciencias económicas”.

El premio Novel de Economía, establecido desde 1969, tendrá que ser compartido entre los tres ganadores gracias a sus contribuciones a la economía laboral y el análisis de las relaciones causales.

Sobre los descubrimientos

El economista canadiense David Card recibirá la mitad del dinero por analizar los efectos del salario mínimo, la inmigración y la educación en el mercado laboral. Sus estudios mostraron que, por ejemplo, al aumentar el salario mínimo no necesariamente conduce a menos puestos de trabajo.

Estos resultados representan una “mejor comprensión de cómo funciona el mercado laboral que hace 30 años”, según el jurado de la Academia.

Desde la década del 1990, ha prevalecido la idea de que un salario mínimo alto conduce a una menor tasa de empleo porque aumentan los costos salariales para las empresas. Sin embargo, David Card y su fallecido colega Alan Krueger llegaron a la conclusión de que los efectos negativos de este incremento son residuales.

Los estudios de Card han contribuido también en el campo de la educación y su impacto en el éxito futuro de los estudiantes en el mercado laboral. Sus resultados cuestionaron nuevamente el saber popular: según investigaciones anteriores, la relación entre el aumento de recursos y el rendimiento escolar, así como las oportunidades laborales, era débil.

Por el contrario a lo que se creía, los estudios de Card revelaron que aquellos trabajos no consideraban una asignación compensatoria de recursos. Los estudio del economista canadiense sí consideraron este posible impacto de los medios en el futuro éxito de los estudiantes para conseguir empleo.

David Card, y su fallecido compañero, compararon el nivel educativo de las personas que una misma ciudad pero que crecieron en diferentes estados dentro de EE.UU. La finalidad fue la de comparar su formación en la infancia y adolescencia para observar la inversión que hacía en cada lugar.

Los resultados de sus estudios fueron reveladores ya que encontraron que hasta los rendimientos de los estudiantes aumentan con la densidad de maestros. Estos hallazgos han inspirado nuevos estudios en la actualidad. “Existe un apoyo empírico relativamente sólido para demostrar que las inversiones en educación influyen en el éxito posterior de los estudiantes, sobre todo para aquellos de entornos desfavorecidos”.

El premio también les fue otorgado al estadounidense Joshua Angrist y el neerlandés-estadounidense Guido Imbens “por sus aportes metodológicos al análisis de las relaciones causales”.

Los economistas pudieron demostrar cómo se pueden extraer conclusiones causa efecto a partir de experimentos naturales o situaciones que surgen en la vida real.

Su metodología ha sido utilizada por otros investigadores que trabajan con datos de la observación y para experimentos aleatorios en los que no se tiene un total control sobre quién participa en la intervención.

Una particularidad de los tres ganadores del Nobel de Economía es que todos trabajan en universidades estadounidenses: Card en Berkeley, Angrist en el Instituto Tecnológico Massachusetts e Imbens en Standford. Además, dos de ellos poseen pasaporte de EE.UU.

La edición de este año cierra con la ausencia de mujeres. Cabe resaltar que solo la periodista filipina Maria Ressa ha conseguido estar en la lista de galardonados por su trabajo en la libertad de prensa y sus denuncias del abuso de poder en Filipinas.