Cargando...
Ciencia

Estudio revela que los espermatozoides violan la tercera ley de Newton

Las células sexuales del hombre deberían ceñirse a este axioma de la física como cualquier otro cuerpo móvil. Sin embargo, una investigación demuestra que no sucede así y explica la razón.

Ilustración de un conjunto de espermatozoides moviéndose. Foto: Universidad de Minessotta
Ilustración de un conjunto de espermatozoides moviéndose. Foto: Universidad de Minessotta

Un equipo de físicos de la Universidad de Kyoto, en Japón, sostiene que los espermatozoides humanos no se ciñen a la física de la tercera ley de Newton, conocida también como la ley de acción y reacción.

El estudio, de autoría de Kenta Ishimoto, Clément Moureau y Kento Yasuda, se publica en la revista PRX Life. Sus hallazgos también han sido demostrados en algas, los cuales también poseen unos flagelos elásticos para desplazarse.

¿Qué dice la tercera ley de Newton?

El tercer axioma del matemático y físico inglés Isaac Newton establece que “con toda acción ocurre siempre una reacción igual y opuesta”. En otras palabras, cuando un cuerpo ejerce fuerza sobre otro, este último responde con una reacción similar, pero en sentido contrario.

El ejemplo más claro de este postulado se aprecia cuando una canica choca con otra a una determinada fuerza, la cual, al momento del impacto, debería ser recíproca para ambas estructuras, solo que en direcciones opuestas.

¿Cómo los espermatozoides rompen la ley de acción y reacción?

En su experimento, el equipo de científicos observó mediante un microscopio cómo es que los espermatozoides se movilizan a través de su fluido circundante.

La consistencia viscosa de este medio, explican los autores, obligan a que las células sexuales masculinas requieran cierto esfuerzo para nadar a través de él, una energía que solo se consigue mediante el movimiento ondulante de los flagelos, una especie de cola que les otorga la facultad para desplazarse.

Los espermatozoides poseen flagelos que les permiten desplazarse. Foto: difusión

Al ser el espermatozoide un agente móvil, la tercera ley de Newton se debería cumplir y, por eso, se esperaría que el viaje de la célula se ralentice debido a la fuerza de reacción cuando interactúa con el fluido viscoso.

Sin embargo, esto no sucede así. Se ha descubierto que, por un "extraña elasticidad del flagelo", los espermatozoides ejercen menos esfuerzo del que debería ser necesario y, así, no pierden mucha energía.

En otras palabras, el empuje de los espermatozoides no provoca una respuesta igual y opuesta de su entorno; de este modo, se desacata la tercera ley de Newton.

Lo más visto

Una de las maravillas del mundo antiguo vuelve a la vida: restos del Faro de Alejandría son recuperados desde el fondo del mar

LEER MÁS

Recetas

Ofertas

Lo Más Reciente

Ciencia

La maravilla del mundo antiguo que 'aún vive': sus restos fueron descubiertos bajo la arena y hoy puedes verlos en un museo

Unos pescadores hacen un descubrimiento que obliga a los científicos a revisar la historia de hace 160 años

Un volcán remoto que la humanidad jamás vio en erupción despertaría después de 700.000 años inactivo

Estados Unidos

Elecciones en Nueva York 2025: Zohran Mamdani gana la alcaldía y triunfo le da un fuerte golpe a la era Trump

El 11S el atentado terrorista con más víctimas de la historia: alrededor de 3.000 afectados y cuestionó la seguridad global

Estos son los 5 mejores destinos del mundo para hacer trekking: están en Estados Unidos, España y Perú

Política

José María Balcázar señala en vivo desconocer la situación en Arequipa por lluvias: "Recién me entero por ustedes"

Elecciones generales 2026: ¿Cuál es la diferencia entre congresista, senador y diputado?

Cuatro familias de oficiales FAP perecieron en accidente de helicóptero

Deportes

Benfica apelará sanción de la UEFA contra Gianluca Prestianni a pocas horas de enfrentar al Real Madrid en la Champions League

DT de 2 de Mayo lanza a advertencia a Sporting Cristal previo al partido de vuelta por Copa Libertadores: "Hay que dejar la vida"

Leyenda del tenis mundial: el enigma Alejandro Olmedo