Menor de edad integraba temible banda criminal ‘La Nueva Generación del Tren’
Adolescente de 16 años y su cómplice de 18 años cayeron en SJL extorsionando a un veterinario, a quien exigían S/2.000. Tenían una pistola, un revólver, 4 cartuchos de dinamita, droga, municiones, una motocicleta e incluso el monto de la extorsión.
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Las malas condiciones de vida y la ausencia de un constante apoyo por parte de una figura responsable que aconseje sobre qué es lo bueno y qué lo malo han dado pie a que muchos niños y adolescentes terminen siendo arrastrados por las garras del crimen organizado, una constante guerra invisible que parece no tener fin.
Así, cabecillas de bandas criminales, nacionales y extranjeras, han tocado las puertas de muchos de estos hogares destruidos, la mayoría de veces en barrios marginales, en búsqueda de menores para ofrecerles trabajos sencillos como entregar cartas extorsivas, realizar robos a personas e incluso, y más preocupante, perpetrar atentados sicariales.
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Ocurrió en la asociación familiar Tierra Prometida, Mza. Z, lote 11, San Juan de Lurigancho, donde fueron detenidos J.E.H.T. (16) y Piero Junior Llacua Landauro, de 18 años. Según la Policía, ellos integraban la banda criminal La Nueva Generación del Tren, dedicados a la extorsión agravada en Lima este y otros tres delitos.
El general Víctor Revoredo explicó que personal de la División de Investigación de Extorsiones los intervino en flagrancia, tras la denuncia interpuesta por un veterinario a quien venían exigiendo S/2.000 para dejarlo trabajar.
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Al ser arrestados portaban una pistola, un revólver, municiones, 4 cartuchos de dinamita, tres celulares, marihuana, una motocicleta y el paso de la última extorsión.
Aprovechando la condición vulnerable en la que el menor vivía su día a día, los líderes de la banda criminal lo captaron convenciéndolo sutilmente de la vida que podía llevar si se enrolaba en las filas del crimen y las ‘enormes’ ganancias que podían adquirir al cumplir con los recados que les impondrían.
El pago que pueden recibir estos menores por estar vinculados y cumplir con dichas misiones resulta bastante prometedor como para negarse.
Las recompensas pueden llegar hasta 5.000 soles, una motocicleta, un arma para cometer crímenes y defenderse, estupefacientes y hasta una ‘novia’.
























