María Elena Moyano, una lideresa que no se puede olvidar

A 22 años. Trabajó por el desarrollo de Villa El Salvador y se enfrentó sin temor a Sendero Luminoso. Por eso la mataron.

A 22 años. Trabajó por el desarrollo de Villa El Salvador y se enfrentó sin temor a Sendero Luminoso. Por eso la mataron.

María Elena Castillo

Su recuerdo sigue presente. El 15 de febrero de 1992 María Elena Moyano fue asesinada por Sendero Luminoso por su férrea oposición a la violencia terrorista que pretendían imponer en su amada Villa El Salvador, donde creció y se convirtió en una de sus más importantes dirigentes.

Diana Miloslavich, de la ONG Flora Tristán, compartió con ella los últimos meses de su vida, pues ante las amenazas terroristas le abrió las puertas de su casa para que duerma como medida de seguridad.

La conoció en 1985, cuando regresó de haber vivido en México. El historiador Antonio Zapata la llevó a Villa El Salvador para mostrarle cómo había cambiado.

Tuvo una gran trayectoria. Trabajó promoviendo espacios de Educación y de Salud, en el vaso de leche y en los comedores populares. Luego fue elegida representante de la Federación Popular de Mujeres de Villa El Salvador y posteriormente teniente alcaldesa del distrito”, resumió.

Fue amenazada por su abierto rechazo a Sendero Luminoso. La lideresa no dudó en encabezar marchas por la paz, en las que tomaba la palabra para enfrentar el terror.

Miloslavich relató que ella nunca tuvo temor de los terroristas, tal vez no pensó que llegarían tan lejos. El día que la mataron salió temprano y con la sonrisa que la caracterizaba le dijo: nos vemos en la noche. No volvió. Esa tarde en una pollada los terroristas la acribillaron y luego volaron su cuerpo.

Horas antes, ante una convocatoria de Sendero Luminoso a un paro armado, María Elena Moyano lideró una marcha contra el terror, portando banderas blancas.

“Los pequeños industriales han rechazado tajantemente a este grupo terrorista”, dijo enérgicamente. Meses antes, en otra manifestación expresó: ¡No vamos a terminar con nuestra lucha frente al terror. Apostamos por la vida… Que no amenacen a dirigentes porque si tocan a un solo dirigente el pueblo de Villa se levantará, porque no tenemos miedo a nadie. Estamos dispuestos a entregar nuestra vida!

Miles de personas acompañaron su féretro, en un entierro simbólico gritando: ¡Sendero Luminoso, cobarde y asesino! Su cuerpo fue cremado. “Una parte de sus cenizas se esparcieron en su amada Villa, otra parte la guardó su familia, y otro poco nos lo dieron a un grupo de amigas. Nosotras las juntamos y guardamos en una urna que tenemos hasta ahora”, contó Miloslavich.

“En Villa yo nací, en Villa me enamoré, en Villa tuve a mis hijos, en Villa me divorcié. El día que yo me muera y me lleven a enterrar saldré de mi sepultura y por mi Villa he de luchar…”, dice la canción que solía cantar María Elena Moyano junto a sus compañeras dirigentes. Es el compromiso que cumplió hasta el final.

SU ASESINATO FUE LA SENTENCIA DE MUERTE DE SL

María Elena Moyano ha sido una de las lideresas más valiosas de la resistencia pacífica contra el terrorismo y su asesinato fue un hito importante para la caída de Sendero Luminoso, aseguró Olenka Ochoa, quien compartió con ella su trabajo con las mujeres de Villa El Salvador.

"La acompañábamos a las asambleas, a visitas a las bases. Ella sabía que estaba pedida pero era muy valiente y no cesó en su compromiso con su pueblo", recordó, reconociendo que formó parte de una generación que aprendió mucho de ella.

Señaló que muchas veces le dijeron que se cuidara, pero ella no se amilanaba y siempre dijo que el terrorismo no la iba a callar.

"El asesinato de María Elena marca uno de los hechos políticos que le dieron la sentencia de muerte a Sendero Luminoso. La respuesta, nacional e internacional, fue: hasta acá nomás", refirió.

Resaltó que ella vivió con mucha sencillez y nunca dejó de trabajar por el desarrollo de su pueblo. Las amenazas no pudieron callarla.

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