Política

Martín Vizcarra: las reformas y obras pendientes tras el golpe de Estado

Tras su salida del Gobierno, Martín Vizcarra dejó una agenda con diversas obras, reformas y programas económicos que esperan continuar su rumbo para mejorar la crisis del país.

Con 105 votos a favor, Martín Vizcarra fue vacado por el Congreso de la República. Foto: John Reyes / La República
Con 105 votos a favor, Martín Vizcarra fue vacado por el Congreso de la República. Foto: John Reyes / La República
Harold  Quispe

Desde que Martín Vizcarra asumió la presidencia de la República un 23 de marzo del 2018, pasaron diversos escenarios adversos en la política, así como una crisis mundial sanitaria que se recordará a lo largo de la historia del Perú.

Entre estos hechos están: el cierre del Congreso un 30 de setiembre del 2019, la convocatoria de elecciones congresales extraordinarias 2020, la pandemia del coronavirus, una crisis financiera como consecuencia de la misma y lo último: su abrupta salida de Palacio de Gobierno tras un golpe de Estado del Parlamento.

En los primeros meses de su Gobierno el 2018, Vizcarra empezó con una lenta transición al no tener acuerdos políticos con Keiko Fujimori, lideresa de Fuerza Popular que tenía la mayoría en el Parlamento, y quien posteriormente sería llevada al penal de Chorrillos luego de que el Poder Judicial le impusiera 36 meses de prisión preventiva tras ser investigada por el caso Odebrecht.

Reforma Judicial y lucha contra la corrupción

Ese 2018 estalló un escándalo dentro del Poder Judicial: se destaparon los denominados CNM audios, que involucrarían a jueces, fiscales y miembros del disuelto Consejo Nacional de la Magistratura en presuntos actos de corrupción y tráficos de influencias.

Ante esto, Martín Vizcarra anunció un nuevo grupo de trabajo liderado por el excanciller Allan Wagner, con el fin de remover a los operadores de justicia y asignar a una nueva comisión especial para reorganizar el Consejo Nacional de la Magistratura.

Esta reforma judicial fue incluida dentro del referéndum convocado por el mismo Vizcarra para el 8 de diciembre del 2018, el cual incluía, además, la restitución de la bicameralidad en el Congreso, la no reelección de congresistas y la nueva legislación para el financiamiento de partidos políticos.

Es así que el voto popular aprobó tres de las cuatro reformas presentadas por el Gobierno de Martín Vizcarra. La única rechazada fue el retorno de la bicameralidad, interpretándose, así como una nueva consigna de Vizcarra de cara al bicentenario.

Tras la aprobación de la reforma judicial, el entonces mandatario aprobó la ley N.° 30916 para la creación de la nueva Junta Nacional de Justicia (JNJ) la cual estaría conformada por profesionales candidatos dentro de un proceso. Finalmente, se constituyó en enero de este año, con Aldo Vásquez como su presidente.

Martín Vizcarra dejó así la creación de una nueva Junta Nacional, la cual aún tiene trámites pendientes y debe continuar en su función de nombrar, ratificar y destituir jueces y fiscales en todo el Perú.

Entre los avances de esta Junta Nacional de Justicia está la elección de los nuevos jefes de ONPE y Reniec: Piero Corvetto y Carmen Velarde, respectivamente.

Reforma política

Por otro lado, en 2 años y ocho meses, Martín Vizcarra propuso diversas reformas políticas al Congreso de la República con el fin de regular los procesos electorales y establecer un mejor control en la lucha contra la corrupción.

Fue por medio de la conformación de la Comisión de Alto Nivel para la Reforma Política, liderada por el politólogo Fernando Tuesta, que Vizcarra Cornejo presentó 12 propuestas al Parlamento, entre las cuales incluían tres proyectos de reforma constitucional: la ley de impedimento para postular, ley de equilibrio de poderes, y la ampliación del mandato regional y municipal por 5 años.

Otra de las propuestas de Vizcarra para el Legislativo fue la elección de congresistas en una segunda vuelta, la eliminación del voto preferencial, la paridad y alternancia de género, las elecciones internas abiertas y organizadas por la ONPE, establecer requisitos para mantener inscripción de partidos políticos, el financiamiento de partidos y el levantamiento de la inmunidad parlamentaria.

De las reformas políticas presentadas por el Ejecutivo, las cuales quedaron pendientes desde el 2018 en la Comisión de Constitución presidida en ese entonces por Rosa Bartra, el pleno del Congreso solo aprobó los dictámenes de: paridad y alternancia, impedimento para postular, elecciones internas y financiamiento de partidos políticos.

La eliminación del voto preferencial

El voto preferencial es un tema que se viene cuestionando en las últimas elecciones.

Una de las reformas pendientes del Gobierno de Martín Vizcarra es la eliminación del voto preferencial, que permite a cada votante favorecer a uno —o dos— candidatos de una misma lista al marcar sus números distintivos. Esto genera fratricidio político, porque los candidatos de una misma lista compiten entre sí.

Consecuentemente, confunde los mensajes del partido o alianza, porque cada postulante busca diferenciarse y si hay una sola lista puede haber un candidato con determinada postura y otro en contra. Además, hace que cada uno gestione sus propios recursos, siendo el partido el que asume la responsabilidad.

En su paquete de reformas política del 2019, el Gobierno planteó la eliminación del voto preferencial siguiendo la recomendación de la Comisión de Alto Nivel para la Reforma Política. No obstante, el Congreso anterior mantuvo el voto preferencial para los comicios del 2021.

A pesar de que algunos partidos ya plantearon la eliminación del voto preferencial, lo cierto es que hasta la salida de Martín Vizcarra de Palacio esta reforma no se debate aún en el pleno. Ahora todo indica que ya no se implementarían para los comicios del próximo 11 de abril.

Reconstrucción del norte

El gobierno de Martín Vizcarra suscribió un convenio que firmó el Perú con el Reino Unido para la reconstrucción del norte con el objetivo de concluir las grandes obras de construcción tras el fenómeno del Niño Costero el 2017.

Esto, luego de un proceso de negociación de cinco meses en medio de la emergencia sanitaria por la COVID-19. El Gobierno eligió al Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte para suscribir este convenio como parte del plan de reconstrucción nacional.

Fue el mismo Vizcarra, quien en junio de este año dio a conocer este plan integral de reconstrucción del norte y el convenio con los países europeos.

“Coincidiendo con esta necesidad de reactivar la economía, hoy la Autoridad para la Reconstrucción Con Cambios nos ha informado que su proceso de negociación, que ha tomado cinco meses y que ha continuado durante la cuarentena, ha concluido por lo que el Reino Unido e Irlanda del Norte serán los encargados de la reconstrucción del norte”, reveló el exmandatario.

Este plan del Estado considera, además, la construcción de 15 establecimientos de salud, 74 instituciones educativas, 7 drenajes pluviales, el tratamiento integral de 17 ríos y 5 quebradas.

Este contrato firmado por Vizcarra Cornejo brindará también asistencia técnica en la reconstrucción de 74 colegios en Piura, Áncash, Lambayeque, La Libertad, Cajamarca, Huancavelica, Lima y Tumbes, y de 15 centros de salud en Piura, Áncash, Lambayeque, La Libertad y Lima.

Es así que el ex jefe de Estado deja este convenio con un plazo determinado esperando que la nueva gestión siga atendiendo las necesidades de los peruanos en esas regiones.

Los programas económicos

El pasado 10 de octubre empezó la segunda entrega del Bono Familiar Universal que beneficiaría a 8,4 millones de hogares vulnerables. Foto: Rodolfo Contreras Quintanilla / La República

Vizcarra también impulsó, a través del Ministerio de Economía y Finanzas, algunos programas económicos para apaciguar la crisis económica y financiera en el Perú tras la llegada del coronavirus y el inicio de la emergencia el 15 de marzo.

Uno de los primeros programas fue Reactiva Perú, un proyecto de garantías para empresas y microempresas, con el fin de dar una respuesta a las necesidades de liquidez y así puedan cubrir los sueldos de los trabajadores.

Este programa impulsado por el Ejecutivo en abril de este año otorgaba nuevos préstamos de capital a las empresas que buscan, hasta ahora, subsistir con la pandemia y acomodar sus ofertas siempre y cuando la deuda tributaria de cobranza no excediera los 4.300 soles, monto mínimo para entrar al programa.

Posteriormente, también se lanzó el programa Arranca Perú, un proyecto más ambicioso para reactivar la inversión en el país, el cual inyectó 6 millones 436 mil soles en su primera dosis.

De acuerdo a Martín Vizcarra, Arranca Perú sirve como una estrategia financiera para desarrollar obras públicas en cuatro sectores: transporte, vivienda, agricultura y trabajo.

Asimismo, anunció que se hará el mantenimiento de las redes viales con un costo de 4 mil millones de soles incrementándose a 20.000 la proyección de viviendas a construir. “Con Arranca Perú vamos a lograr que un millón de peruanos accedan a trabajos dignos y mejoren la calidad de vida en todas las regiones”, explicó en junio de este año.

De igual manera, al inicio de la cuarentena considerando las necesidades de la población de extrema pobreza, Martín Vizcarra inició la entrega de subsidios a las familias más vulnerables ante la pandemia.

Para eso se desarrollaron diversos tipos de bonos, que inició con el Bono Independiente de 760 soles, los cuales se cobraban en un primer momento en cada establecimiento del Banco de la Nación. Luego, ante la aglomeración, se mejoró el sistema de la entrega de bonos, creándose posteriormente el Bono Familiar Universal para 8,4 millones de peruanos y el Bono Rural para las familias que viven en las zonas más alejadas del país.

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