Plantaron más de 50.000 árboles en una antigua zona ganadera de Costa Rica y 24 años después regresaron los animales
El proyecto de recuperación combinó reforestación y regeneración natural, permitiendo que la flora y fauna locales regresaran, mejorando el ecosistema.

Durante años, una zona de las montañas de Talamanca, en Costa Rica, estuvo marcada por la actividad ganadera y la degradación del suelo. En 2002, la reserva privada Cloudbridge inició un proyecto para recuperar el bosque mediante la plantación de especies nativas.
El proceso tomó más de dos décadas y combinó la reforestación con la regeneración natural del ecosistema. Hoy, aquellos terrenos abiertos volvieron a estar cubiertos de vegetación y se convirtieron nuevamente en refugio para numerosas especies silvestres.
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Más de 50.000 árboles cambiaron el paisaje de la reserva
Durante los 24 años de recuperación, Cloudbridge plantó más de 50.000 árboles nativos en las áreas que habían sido utilizadas para la ganadería. Al principio, los suelos degradados y la falta de cobertura vegetal hicieron que la restauración fuera especialmente difícil.
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Con el paso del tiempo, la naturaleza comenzó a recuperar terreno por sí sola. En varios sectores bastó con eliminar la presión humana para que la vegetación volviera a crecer, mientras los robles plantados durante las primeras etapas comenzaron a producir bellotas y reproducirse naturalmente.
Pumas, ocelotes y más de 300 especies de aves regresaron
La recuperación del bosque también permitió el regreso de una fauna que había desaparecido de la zona. Las cámaras trampa registraron pumas, ocelotes, pecaríes y pacas, algunas de estas especies consideradas bajo amenaza.
El cambio también se refleja en la diversidad de aves: hasta 2023, Cloudbridge había documentado más de 300 especies. Así, la antigua zona ganadera se convirtió en un ecosistema capaz de ofrecer alimento, refugio y espacio para que la fauna vuelva a establecerse.












































