Tiene 73 años, está terminando la secundaria y fue abanderado por tener mejor promedio
Rúben Cúchero, septuagenario que vive en Córdoba, Argentina, contó su increíble historia. “Me siento orgulloso de ser un ejemplo para los más jóvenes”, confesó.
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A Rubén Cúchero, hombre de 73 años que trabajó como transportista y colectivero hasta su jubilación en Argentina, no le fue fácil tomar la decisión de terminar la secundaria. No obstante, su mejor amigo, cuyo apodo es el ‘Contador’, fue la clave para que el septuagenario consideré la idea.
“En 2019, me dijo que tenía que terminar la secundaria. Yo no quería saber nada. Le respondí que a mi edad eso ya era pasado”, relató a TN, medio que decidió contar su historia luego de que el adulto mayor se adjudicara una gran meta: ser el abanderado de su clase al tener el mejor promedio.
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“Lo estoy viviendo con mucho orgullo, nunca me imaginé que esto me iba a tocar a mí. Me siento orgulloso de ser un ejemplo para los más jóvenes”, señaló el adulto mayor.
Rubén Cúchero nació en Colonia Caroya, en Córdoba, y creció en una zona rural que solo proporcionaba educación primaria.
“Para hacer la secundaria había que viajar, y mi familia no tenía dinero. Entonces mi padre me mandó a trabajar. Hice tareas de carpintería, estuve en un taller mecánico y también trabajé en heladerías por temporada”, mencionó.
Después de ello, don Rubén hizo su servicio militar, se casó con su esposa Catalina y empezó un trabajo como colectivero, actividad que realizó hasta su jubilación. Fue allí que surgió la iniciativa por terminar la secundaria.

Rubén Cúchero y su esposa Catalina. Foto: Familia Cúchero/TN
“Empecé en 2020 y solo llegué a ir 15 días. Vino la pandemia y tuve que hacer todo ese primer año de manera virtual. Fue muy difícil porque yo no soy amigo de la tecnología. Ni teléfono celular tengo. Pero mi amigo me ayudó, mi familia también, y pude superarlo”, remarcó.
En el 2021, retornó a las clases presenciales y su promedió mejoró a 9,25. Tras alcanzar ese logro, el director le pidió que sea el abanderado de la clase. Actualmente, el septuagenario cursa su tercer y último año de estudios y anhela seguir aprendiendo.
“¿Qué voy a hacer cuando termine la secundaria? Me gustaría empezar a algún oficio. Tornería estaría bueno”, concluyó don Rubén.






















