Más de 300 inscritos marcan el inicio del programa “Corresponsalía Judicial” de la Corte de Lambayeque
Inició el Programa de Capacitación “Corresponsalía Judicial” en Lambayeque, con 350 inscritos, incluyendo periodistas, estudiantes y público en general, con enfoque en derechos humanos y lenguaje claro.

Con gran acogida se dio inicio al Programa de Capacitación “Corresponsalía Judicial: Lenguaje Claro, Derechos Humanos e Inteligencia Artificial”, que organiza la Corte Superior de Justicia de Lambayeque a través de su Oficina de Imagen Institucional, alcanzando 350 inscritos entre comunicadores sociales, periodistas, estudiantes universitarios y público en general, con proyección regional y nacional.
El acto inaugural estuvo a cargo del Dr. Edwin Figueroa Gutarra, presidente de la Comisión de Capacitación de Magistrados, quien subrayó que este espacio formativo es un “puente entre periodistas y operadores de justicia”, resaltando que “solo mediante la transparencia, el respeto mutuo y un lenguaje accesible se podrá fortalecer la confianza ciudadana en la administración de justicia”.
En la primera jornada, la Dra. Susana Castañeda Otsu, ex magistrada de la Corte Suprema de Justicia, explicó que los derechos humanos son “irrenunciables, intransferibles, universales y progresivos”, y que su difusión periodística debe hacerse “con respeto a la dignidad de las personas”. Enfatizó el rol crucial de los medios de comunicación para difundir información veraz y oportuna, sobre todo en temas de violencia de género.
“La prensa no debe hablar de crímenes pasionales, porque ello revictimiza a las mujeres; su trabajo debe ser con un lenguaje no sexista, no machista e inclusivo”, señaló, instando a los comunicadores a sensibilizar a la sociedad desde su labor diaria.
Asimismo, destacó la necesidad de un enfoque de interculturalidad en el tratamiento de noticias: “El periodismo debe reconocer la diversidad cultural del país y rechazar toda práctica discriminatoria”. Como ejemplo, mencionó el caso del programa La Chola Jacinta, donde un amparo en Cusco priorizó la dignidad y la no discriminación de las mujeres andinas sobre la libertad de expresión.


















