Vanessa Vizcarra: "A ningún político corrupto le convienen los derechos culturales"
ENTREVISTA. La actriz y exdirectora del Festival de Cine de Lima protagoniza un destacado monólogo sobre los vínculos y el poder. Además, opina de la coyuntura. “El discurso del pacto mafioso es deshumanizador”.

Niñas y niños aborda el amor, el poder y la violencia y, en cada escena, lleva al espectador a una montaña rusa. La protagonista recuerda los momentos exactos de su vida donde hay luces y sombras. Vanessa Vizcarra se preguntó sobre hacer este monólogo coincidiendo con una coyuntura crucial para Perú. “Voy a hacer una obra sobre una mamá, una obra inglesa, ¿no? Mientras el país está decidiendo su futuro. Pero creo que hay muchos más puntos de encuentro entre esta obra y nuestra realidad, quizás de los que quisiera que haya”.
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El texto debe ser de los que más remueven al público. ¿Cuándo decides hacer la obra?
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Me la proponen Nae y Jorge (Hanashiro y Robinet, los directores) hace varios meses. Ni bien terminé, les dije: ‘bueno, ustedes díganme cuándo’. Creo que la obra está tan bien balanceada para hablar de un tema que es tan duro. No volviéndolo una tragedia innecesaria, no regodeándose en las emociones, sino humanizando.
Estamos en un país con alto índice de violencia machista. ¿Niñas y niños nos muestra que el problema es más grande, que es parte de un sistema?
Ciertamente, creo que lo que hace muy bien la obra es no hablar de un caso, gira alrededor de lo que se podría llamar un análisis de algo más amplio y que no se visibiliza solamente cuando hablamos de violencia. Atraviesa el ámbito laboral y familiar.
¿Cuál es la escena más difícil de hacer?
Aunque no lo creas, hay una primera escena de la obra que consiste en la narración de una anécdota muy graciosa. Desde el comienzo, sabíamos que el público tiene que poder acompañarme desde momentos de risa, de ridículo, de ternura, de ilusión hasta momentos oscuros. Esa escena es importante que termine en ese lugar de ilusión y diversión.
Había ya esas banderas rojas que se pasan por alto, ¿no?
Sí, al mirar hacia atrás, piensas que sí había esas banderas rojas. A mí me parece fascinante que hemos tenido, por ejemplo, algún espectador hombre que nos ha dicho que, si bien es la historia de una mujer, es una obra sobre los hombres. Hay aspectos de la masculinidad que el sistema, efectivamente, termina no conteniendo correctamente.
Hay una palabra que resuena: “Poder”. ¿Qué aspectos conectas con la actualidad?
La obra está poniendo el foco sobre cómo los seres humanos nos vinculamos con el poder y con la autonomía en colectivo. Los peruanos, en general, merecemos muchísimo más educación cívica y mejor entendimiento de lo que es el poder y de cómo, sanamente entendido, puede ser tan positivo. Y cómo, cuando está viciado, nos hace mucho daño. Es una especie de imposición, de querer controlar y ganar más de forma no sana.
Algunos políticos proponen eliminar el Ministerio de Cultura, por ejemplo.
Honestamente, espero que no. Sería no solo un acto violento con la sociedad y con la ciudadanía, sino que sería muy tonto. Lo que puede pasar, desgraciadamente, es que lo pueden hacer funcionar en contra de su misión. La misión tiene que ser ampliar los derechos culturales de los peruanos en toda nuestra diversidad. El derecho cultural genera ciudadanía y ampliar los derechos es algo que a ningún político corrupto le conviene. No les conviene que estemos representados, con autoestima alta, porque eso hace que estemos en contra de ellos.
¿Por qué crees que han alimentado ese discurso contra los artistas?
Creo que el discurso de este pacto mafioso que tenemos es deshumanizador en todos los sentidos. Todas sus búsquedas políticas son de ir en contra de la diversidad, de ir en contra del bienestar, de ir en contra del ser humano. Entonces, en ese paquete han metido a los trabajadores de la cultura. También porque es fácil meterse contra un gremio todavía vulnerable, ¿no?, que no tiene mucha representación. Lo que tenemos a favor es que nos gusta decir las cosas y sabemos hablar en público. Eso, muchas veces, nos pone en la mira, ¿no?
Ahora que dices “en la mira”, el público abucheó a la ministra durante el Festival de Cine de Lima, pero, finalmente, el Congreso aprobó la llamada ley anticine.
Sí, ahí, desgraciadamente, hemos estado en el medio de una situación bipolar, en la que había un intento de demostración de poder. Yo soy de los que cree que la cultura es política y tiene que serlo, pero no es partidaria, no tiene por qué serlo. Sin embargo, en ese momento se dio una situación de bastante conflicto. Ahora, el tema de la ley de cine creo que también tiene que ver con lo mismo. Tiene que ver con callar la representación más amplia y tiene que ver con limitar los derechos culturales del peruano, en general. No pierdo la esperanza, pero me preocupa mucho que en los próximos días los peruanos sepamos leer el panorama, ver el bienestar común y seamos capaces de tomar las decisiones de forma lúcida.
- Niñas y niños. Al igual que Cécica Bernasconi en la obra Juicio a una zorra, la actriz ofrece una de esas grandes interpretaciones. El monólogo se estrenó en el Teatro de Lucía.


















