En 1917, el submarino alemán UC-30 se hundió durante la Primera Guerra Mundial: un siglo despúes descubren que aún libera TNT en el océano
Los investigadores utilizaron mejillones de prueba para confirmar que la carga hundida en el naufragio había liberado sustancias químicas tóxicas y cancerígenas.

En abril de 1917, el submarino alemán SM UC-30 chocó contra una mina británica y se hundió en el mar del Norte. En el naufragio murieron 27 tripulantes y quedaron bajo el agua las 18 minas y seis torpedos que llevaba a bordo. Durante décadas, nadie supo dónde se encontraba el sumergible.
La ubicación del pecio salió a la luz en 2016, cuando el buzo danés Gert Normann Andersen lo localizó en el fondo marino frente a la isla de Rømø junto con su peligrosa carga. A partir de ese hallazgo, la geocientífica Katrine Juul Andresen, de la Universidad de Aarhus, quiso determinar si los explosivos habían comenzado a liberar sustancias tóxicas y qué consecuencias podían tener sobre los organismos del lugar.
¿Cómo descubrieron que el UC-30 está liberando TNT al mar?
La investigación contó con el apoyo de la Marina Real Danesa. Sus buzos recogieron muestras de sedimentos, agua y fauna en distintos puntos del submarino y del lecho marino cercano. También obtuvieron fotografías y videos que permitieron a los científicos evaluar el estado del pecio y comprobar qué tan expuestas estaban las minas.
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Se cultivaron mejillones azules sanos ( Mytilus edulis ) en jaulas y posteriormente se colocaron deliberadamente en tres pecios del Mar del Norte. Foto: Marine Pollution Bulletin
Los análisis detectaron rastros de TNT en los organismos marinos, el sedimento y la columna de agua. "Encontramos rastros de TNT en la fauna, el lecho marino y la columna de agua", explicó Andresen. La investigadora añadió: "La contaminación ocurre, sin duda. La pregunta es qué tan importante es el efecto y hasta dónde alcanza su impacto en el medio marino".
El deterioro del UC-30 constituye una preocupación adicional. Las minas con TNT son las únicas unidades explosivas de los tres pecios estudiados que permanecen en contacto directo con el agua de mar, una condición que favorece su corrosión y deja expuesto su contenido.

Modelo 3D de los restos del submarino UC-30, basado en escaneos del lecho marino obtenidos con una ecosonda multihaz. Foto: Katrine Juul Andresen
"El problema con estos compuestos de munición es que no solo son tóxicos, sino también cancerígenos", declaró Edmund Maser, toxicólogo del Centro Médico Universitario de Schleswig-Holstein en Kiel y coautor del estudio, tras publicación relacionada.
Los carcinógenos conllevan un mayor riesgo en comparación con toxinas menos dañinas que los seres vivos pueden metabolizar más fácilmente en pequeñas dosis. "Una sola molécula podría causar cáncer", afirmó Maser.
¿Qué efectos tiene el TNT sobre la vida marina?
Para evaluar las consecuencias de esa contaminación, el equipo colocó mejillones azules (Mytilus edulis) sanos sobre tres pecios del mar del Norte durante al menos 11 semanas. Los ejemplares procedían de condiciones de crecimiento similares, por lo que las diferencias posteriores sirvieron como indicadores de los efectos asociados a cada ambiente.
Los científicos detectaron acumulación de TNT y de dos compuestos derivados, 4-ADNT y 2-ADNT, en las glándulas digestivas de los mejillones. Los ejemplares del UC-30 presentaron las concentraciones más altas y también los mayores indicadores de estrés oxidativo y alteraciones metabólicas. El equipo reportó “diferencias significativas” en la actividad de enzimas relacionadas con los procesos de desintoxicación.
Los investigadores advierten que la contaminación parece localizada, pero podría aumentar a medida que el pecio se deteriore y exponga más explosivos. El problema forma parte de una amenaza mayor: se estima que unas 1,6 millones de toneladas de municiones convencionales permanecen en aguas alemanas del mar del Norte y el Báltico.








































