Muchas aves comenzaron a colocar plantas frescas en sus nidos: los científicos descubren que los pichones nacen más sanos
Entre los beneficios se encontró un impacto positivo en el peso y tamaño de los polluelos.
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Durante años, los científicos han observado un comportamiento llamativo en distintas especies de aves: además de ramas, hierbas secas y otros materiales, algunas incorporan hojas, tallos, hierbas y plantas aromáticas recién cortadas a sus nidos. Aunque el fenómeno está bien documentado, todavía no está claro por qué lo hacen.
Una nueva revisión científica aporta algunas pistas. Investigadores de la Universidad de Bielefeld, en Alemania, analizaron los resultados de estudios anteriores para determinar si las plantas frescas tienen algún efecto sobre las aves y sus crías. Los resultados sugieren que este material puede estar relacionado con una mejor condición física de los pichones, aunque todavía no existe una explicación definitiva sobre cómo ocurre.
Las plantas frescas podrían beneficiar a los pichones
El equipo reunió investigaciones en las que los científicos habían añadido o retirado material vegetal fresco de los nidos para observar qué consecuencias tenía. En total, encontraron 28 estudios que incluían siete especies de aves y 274 resultados individuales que podían compararse.

Caja nido de estornino manchado que contiene especies de plantas. Foto: Jorge Garrido-Bautista
A diferencia de las investigaciones basadas únicamente en observaciones, estos experimentos permitieron analizar con mayor precisión si la presencia de plantas frescas podía provocar cambios en las aves. Los trabajos estudiaron factores como la cantidad de parásitos y patógenos, el peso y tamaño de los pichones, su desarrollo físico, la reproducción y algunos comportamientos.
Los investigadores combinaron todos estos resultados mediante un metaanálisis. El efecto positivo más claro apareció en las características físicas de los polluelos, como el peso corporal, la longitud de las alas y la longitud del tarso, un segmento de las patas de las aves.
Shreya Dimri, autora principal del estudio, explicó que los resultados muestran que el material vegetal fresco puede mejorar algunos indicadores relacionados con la aptitud biológica de las aves. Sin embargo, el análisis no permitió determinar cuál de las principales explicaciones propuestas hasta ahora es la correcta.
¿Por qué las aves llevan hojas a sus nidos?
Los científicos han planteado varias hipótesis para explicar este comportamiento. Una posibilidad es que las plantas funcionen como una señal durante el cortejo y ayuden a atraer parejas. Otra plantea que podrían proteger a las aves y sus crías frente a parásitos o microorganismos dañinos.
También existe una hipótesis medicinal, según la cual algunas plantas aromáticas podrían liberar compuestos capaces de beneficiar a las aves. Sin embargo, la nueva investigación no encontró pruebas sólidas que respalden esta explicación por encima de las demás.
"Los estudios que compararon materiales aromáticos con otros que no lo eran no encontraron un efecto positivo claro, y tampoco hallamos evidencias generales de que el material vegetal fresco reduzca los parásitos o patógenos presentes en el nido", explicó Dimri.
Este resultado cuestiona la idea de que los compuestos aromáticos sean la principal razón por la que las aves incorporan estas plantas. El material podría tener otros efectos, por ejemplo, sobre la estructura del nido, la temperatura, la humedad o las condiciones de higiene.
Nuevos experimentos podrían resolver el misterio
El estudio también mostró que los resultados pueden cambiar dependiendo de cómo se realizan los experimentos. Esto podría explicar por qué investigaciones anteriores llegaron a conclusiones diferentes.
Los científicos creen que ahora será necesario diseñar estudios más precisos. Una posibilidad sería comparar por separado el efecto de que una planta sea aromática y el hecho de que esté fresca, mientras se analizan al mismo tiempo su composición química, las condiciones dentro del nido, los parásitos, los patógenos y el desarrollo de los pichones.
"Los estudios futuros podrían variar de forma independiente si el material es aromático y si está presente material vegetal fresco, mientras miden al mismo tiempo su composición química, el microclima del nido, la cantidad de parásitos y patógenos, el desarrollo de los pichones y su supervivencia posterior", señaló Dimri.
La mayoría de las investigaciones disponibles se han realizado con especies como el herrerillo común, el estornino europeo y el estornino negro. Ampliar los estudios a otras aves y regiones permitirá saber si las plantas frescas cumplen una función general en las aves o si cada especie las utiliza por motivos diferentes.

















