Ciencia

Una migración inesperada cambia la historia de Sudamérica: estudio de ADN revela un vínculo entre antiguos pueblos de Perú y México

La investigación secuenció genomas en ocho países e identificó una migración clave hace 1.300 años que influyó en la diversidad genética del continente.

Un estudio en la revista Nature revela una conexión genética entre Mesoamérica y Sudamérica, transformando la comprensión del poblamiento en el continente.
Un estudio en la revista Nature revela una conexión genética entre Mesoamérica y Sudamérica, transformando la comprensión del poblamiento en el continente. | Ilustración LR/CDN/ChatGPT

Un amplio análisis del Proyecto de Diversidad Genómica Indígena Americana, publicado en la revista Nature, transformó la comprensión sobre la historia del poblamiento en Sudamérica. Tras secuenciar y evaluar genomas completos de 53 comunidades en ocho países —incluidos Perú y México—, los científicos descubrieron conexiones genéticas directas entre Mesoamérica y la región andina. Ese avance científico demuestra desplazamientos humanos, aislamientos y adaptaciones ancestrales con un nivel de detalle inédito para la comunidad internacional.

La investigación identificó una migración clave que ocurrió hace al menos 1.300 años, un evento decisivo para la configuración biológica del continente. Sobre este hito, Carlos Eduardo G. Amorim, coautor del trabajo, señaló que los resultados ofrecen "la visión más completa" hasta la fecha de la diversidad genómica y la historia evolutiva de los pueblos originarios. Este hallazgo reescribe los modelos tradicionales sobre el origen e interacción de las poblaciones autóctonas.

¿Qué revela el ADN indígena sobre la histórica conexión genética entre México y Perú?

El estudio demuestra que dos dispersiones humanas resultan un modelo insuficiente para explicar el poblamiento sudamericano. Los datos genéticos exigen reconocer un tercer flujo poblacional ocurrido en el Holoceno tardío con origen en Mesoamérica. Este hallazgo confirma una "conectividad genética Mesoamérica–Sudamérica superior a la que produciría exclusivamente el aislamiento por distancia".

La investigación identificó una migración clave que ocurrió hace al menos 1.300 años, un evento clave para la configuración biológica de América. Foto: Smithsonian Magazine

La investigación identificó una migración clave que ocurrió hace al menos 1.300 años, un evento clave para la configuración biológica de América. Foto: Smithsonian Magazine

Mediante la comparación de genomas antiguos y modernos, los científicos identificaron un aporte biológico que impactó a diversos grupos del territorio meridional y el Caribe. Los rastros detectados fijan la antigüedad mínima de este proceso en unos 1.300 años, si bien la dinámica migratoria pudo iniciar con anterioridad. La acumulación de esa herencia ancestral a lo largo de las eras confirma una interacción constante entre ambas regiones.

En el contexto peruano, la evidencia no responde al viaje puntual de una sola comunidad mexicana, sino a la difusión gradual de varios linajes. Las poblaciones quechuas destacan en este escenario, pues conservan un alto porcentaje de ascendencia local previa junto con influencias de la costa pacífica norteamericana. De este modo, la investigación prueba la existencia de contactos demográficos mucho más dinámicos durante la prehistoria del continente.

El dinámico trayecto evolutivo que conectó el norte y el sur de América

El análisis de 128 genomas inéditos reveló 1,43 millones de variantes genéticas no registradas en bases de datos que reúnen información de 270.000 individuos. Este hallazgo expone la histórica subrepresentación de los pueblos originarios de América en los registros biomédicos internacionales. Ampliar esta diversidad resulta fundamental para reconstruir la evolución humana y obtener diagnósticos genómicos precisos.

Poblaciones como Awajún, Ayoreo, Guaraní, Karitiana, Suruí, Sirionó y Tsimané exhiben afinidad biológica con comunidades de Australasia. Denominada señal Ypykuéra, esta huella existía hace 10.400 años y persistió en niveles bajos por milenios. Asimismo, el equipo detectó regiones adaptativas en inmunidad, metabolismo y fertilidad que otorgaron ventajas evolutivas frente al entorno continental.

La investigación evidenció cuellos de botella y aislamiento poblacional ocasionados tras la colonización europea por epidemias, esclavización y guerras. De igual modo, identificó aportes de neandertales y denisovanos vinculados a defensas inmunológicas e integridad cutánea. Como sintetiza Nature, las evidencias “cuestionan los modelos simplificados” del poblamiento americano y confirman un trayecto evolutivo dinámico.

google iconPrefiero a La República en Google
Lo más visto
Lo último
El "oro naranja" que todos desechaban transformó un ecosistema de Costa Rica: 16 años después, el terreno dejó sin palabras a los científicos

El "oro naranja" que todos desechaban transformó un ecosistema de Costa Rica: 16 años después, el terreno dejó sin palabras a los científicos

LEER MÁS
Hace más de 400 años, un volcán de Perú sepultó pueblos y provocó uno de los veranos más fríos de la historia: sigue bajo monitoreo

Hace más de 400 años, un volcán de Perú sepultó pueblos y provocó uno de los veranos más fríos de la historia: sigue bajo monitoreo

LEER MÁS
Hace más de 200 millones de años un bosque quedó enterrado: hoy sus troncos sorprenden con un increíble lienzo de colores

Hace más de 200 millones de años un bosque quedó enterrado: hoy sus troncos sorprenden con un increíble lienzo de colores

LEER MÁS
Científicos explican por qué comer arroz con frecuencia podría aumentar la exposición a un elemento tóxico y cancerígeno

Científicos explican por qué comer arroz con frecuencia podría aumentar la exposición a un elemento tóxico y cancerígeno

LEER MÁS
Científicos chinos revelan una nueva arma que podría apagar el internet satelital y afectar redes como Starlink de Elon Musk

Científicos chinos revelan una nueva arma que podría apagar el internet satelital y afectar redes como Starlink de Elon Musk

LEER MÁS

Ofertas

Últimas noticias

Ciencia

Estados Unidos

Política