Las misteriosas "Cataratas de Sangre" de la Antártida esconden un secreto de casi 2 millones de años: hallan antigua vida marina
Investigadores de EE. UU. y Suecia encontraron microorganismos eucariotas cuya existencia sugiere un ecosistema único tras un prolongado aislamiento geográfico.
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Las misteriosas 'Cataratas de Sangre' de la Antártida, un flujo rojizo que emerge del glaciar Taylor, vuelven al centro de la investigación científica. Un estudio publicado el 3 de agosto de 2026 en Nature Geoscience halló evidencias moleculares de antigua vida marina en este singular sistema de salmuera subglacial, lo que aporta nuevas pistas sobre un ecosistema que permaneció aislado del océano durante un prolongado período.
El hallazgo trasciende el llamativo tono del lugar, situado en los Valles Secos de McMurdo. Científicos de instituciones de Estados Unidos y Suecia analizaron muestras de agua, hielo y sedimentos de la región para identificar una marcada señal biológica de origen oceánico, pues investigaciones previas sitúan la desconexión del depósito hace unos 1,5 millones de años, aunque este análisis no precisa la edad exacta de los microorganismos detectados.
¿Qué microorganismos marinos habitan en las 'Cataratas de Sangre' de la Antártida?
Un equipo de científicos identificó microbios eucariotas de origen oceánico en las muestras recopiladas en el glaciar Taylor y los Valles Secos. Tras examinar el barro rojo procedente de las 'Cataratas de Sangre', los análisis revelaron una alta abundancia de diatomeas, haptófitas, dinoflagelados y ciliados. En esos sedimentos, los especímenes con afinidad marina representaron entre el 60% y el 80% de la comunidad biológica detectada.
El estudio sobre el ARN celular confirmó que estas entidades microscópicas mantienen vida activa dentro de ese entorno de extrema salinidad. Los datos genéticos demostraron capacidades de fotosíntesis, reparación celular y respuesta ante el estrés ambiental. “No estamos simplemente viendo restos genéticos. Estamos viendo evidencia de organismos respondiendo a un ambiente duro y cambiante”, dijo la autora principal Angela Zoumplis.
Ese hallazgo sugiere la incursión de agua del estrecho de McMurdo hacia el valle de Taylor durante antiguos periodos cálidos, la cual quedó atrapada tras el avance de las masas heladas. Las discrepancias genéticas entre las poblaciones actuales confirman un aislamiento geográfico prolongado que dio forma a un ecosistema único.
¿Por qué las 'Cascadas de Sangre' de la Antártida tiñen el hielo de rojo y se pueden visitar?
Las 'Blood Falls' emergen en el extremo del glaciar Taylor, dentro de los Valles Secos de McMurdo en la Antártida Oriental. Ese fenómeno impresionante ocurre cuando una salmuera subglacial, saturada de sal e hierro, brota de las profundidades y reacciona al entrar en contacto con el aire. La oxidación del mineral genera tonalidades escarlatas sobre la superficie helada antes de que el flujo drene finalmente hacia el lago Bonney.
El origen de este depósito salino data del periodo en que el océano inundaba el valle de Taylor, quedando el agua atrapada tras los cambios climáticos y el avance del manto helado. Un reciente hallazgo biológico reforzó las pruebas geoquímicas e isotópicas sobre este ecosistema ancestral.
Llegar a este enclave austral no opera como una excursión turística habitual. La zona constituye el Área Antártica Especialmente Protegida N.º 172 (ASPA 172) bajo el Sistema del Tratado Antártico, cuyo plan de manejo resguarda su valor microbiológico y glaciológico. Aunque existen expediciones hacia los Valles Secos, el ingreso al glaciar exige permisos estrictos que impiden el libre acceso al público.






















