Los genes explican por qué algunos se enferman gravemente de COVID-19

Agencia AFP

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14 Dic 2020 | 16:48 h
Los efectos del SARS-CoV-2 varían de acuerdo al organismo de cada persona. Foto: Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosa
Los efectos del SARS-CoV-2 varían de acuerdo al organismo de cada persona. Foto: Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosa

Mientras que unas personas son asintomáticas, otras presentan indicios graves de la enfermedad. Un equipo de investigadores determinó que la genética tiene mucho que ver.

Un grupo de investigadores identificó particularidades genéticas que ayudan a explicar por qué algunos pacientes sufren un versión más severa de la COVID-19, lo que podría ser un punto a favor de los tratamientos, según ellos.

“La belleza de la genética es que puede prever los efectos de un medicamento. Lo verdaderamente excitante con este estudio es que hemos identificado genes que están directamente implicados desde un punto de vista terapéutico, lo que puede llevar a tratamientos”, aseveró el principal autor del estudio publicado en Nature, Kenneth Baillie, de la Universidad de Edimburgo.

Para intentar determinar el porqué algunos pacientes sufren las versiones más severas de la enfermedad, los investigadores analizaron el genoma de más de 2.000 británicos muy afectados por el coronavirus.

Al comparar el genoma con el de otras personas, hallaron ocho secuencias genéticas comunes en los enfermos graves de la COVID-19. Esas secuencias jugaron un papel determinante en la respuesta inflamatoria del organismo para combatir los agentes patógenos como el nuevo coronavirus.

Al profundizar ese examen pudieron aislar dos genes en particular, el TYK2 y el CCR2, cuyo papel es codificar las proteínas implicadas en la respuesta inflamatoria del organismo. Teóricamente, actuar sobre esas sustancias puede hacer disminuir la gravedad de la enfermedad.

“Hemos demostrado que los genes que producen más proteína TYK2 representan más riesgos en caso de COVID. Ahora bien, existe un medicamento en el mercado que la inhibe”, sostuvo Kenneth Baillie en una rueda de prensa en línea.

El grupo de medicamentos que limita la acción de la proteína TYK2, denominados inhibidores de las cinasas Jano (JAK), son utilizados en particular contra la poliartritis reumatoide, una enfermedad inflamatoria.

Igualmente se está ensayando un tratamiento mediante anticuerpos de síntesis que combate la acción de la proteína CCR2, detalló Baillie.

Es urgente probar esos medicamentos sobre pacientes graves de COVID-19, pidieron Baillie y sus colegas.