Cargando...
Opinión

Esa isla es mía

A pesar de que Donald Trump ha suspendido su amenaza militar sobre Groenlandia, la enorme isla que pertenece a Dinamarca y es a la vez autónoma, el drama no ha terminado, porque es evidente que el áspero mandatario quiere salirse con la suya.

Ramiro Escobar
Ramiro Escobar

A pesar de que Donald Trump ha suspendido su amenaza militar sobre Groenlandia, la enorme isla que pertenece a Dinamarca y es a la vez autónoma, el drama no ha terminado, porque es evidente que el áspero mandatario quiere salirse con la suya. Ya que no ganó el Premio Nobel de la Paz, ahora quiere ganarse una medalla geopolítica ártica.

Se presume que el acuerdo con Estados Unidos consistiría en darle a la gran potencia, ahora bastante desatada, la posibilidad de que ponga más bases militares en este territorio poblado mayoritariamente por los inuit (también llamados esquimales). Y que esas bases, como ocurre con el Reino Unido en la isla de Chipre, gocen de soberanía.

Eso habría tranquilizado, de momento, al republicano, aunque incluso si esa es la ‘solución’ el problema es que, en esta chirriante discusión, casi nadie está pensando en el calentamiento global, el verdadero y alarmante telón de fondo. Digámoslo sin anestesia: a Trump, que es un negacionista climático, eso parece no importarle ni dos hamburguesas.

Toda la tromba de declaraciones que ha dado van el sentido de explotar los recursos, ampliar su influencia geopolítica y neutralizar la presencia de China y Rusia. Aun cuando Groenlandia es uno de los epicentros de la crisis ambiental global; es el ecosistema que nos está revelando qué nos va a pasar si seguimos emitiendo gases de efecto invernadero con frenesí.

Según la propia National Aeronautics and Space Administration (NASA), la isla está perdiendo masa polar a un ritmo de 266 mil millones de toneladas por año. La consecuencia de ello, casi irreparable, es el aumento del nivel del mar no sólo la vecindad ártica sino, también, en varias partes del planeta. Incluyendo, a largo plazo, a algunas ciudades estadounidenses.

Si además se quiere entrar sin contemplaciones sobre los minerales groenlandeses se contaminará el mar, de donde sale parte del sustento de los inuit, los convidados de hielo en este debate. Aqqaluk Lynge, líder de esta etnia, ha declarado para El País que quizás Trump quiere ponerle su nombre a un iceberg, pero que allí “un norteamericano no duraría ni un año”.

Sugiero que se le escuche más, porque ese señor sabe más sobre la isla que los codiciosos extractivistas quienes, como en la película ‘Don’t look up’, sólo miran a sus bolsillos.

Lo más visto

Peruworski (o una explicación pendular), por Alberto Vergara

LEER MÁS

El fútbol y la cultura de la violación

LEER MÁS

El mundo está cambiando, y cambiará más, por Javier Herrera

LEER MÁS

Ofertas

Lo Más Reciente

Opinión

La transparencia suspendida

Normalizar lo inaceptable

Páginas del año que recién se fue

Estados Unidos

Elecciones en Nueva York 2025: Zohran Mamdani gana la alcaldía y triunfo le da un fuerte golpe a la era Trump

El 11S el atentado terrorista con más víctimas de la historia: alrededor de 3.000 afectados y cuestionó la seguridad global

Estos son los 5 mejores destinos del mundo para hacer trekking: están en Estados Unidos, España y Perú

Política

Jorge del Castillo y Carla García continúan en carrera: JEE declara infundada tacha contra lista de senadores del APRA

Elecciones 2026: ONPE seleccionó a candidatos de miembros de mesa y este jueves 29 se conocerán a los designados

Gobierno de Perú oficializa nombre del año 2026 como "Año de la Esperanza y el Fortalecimiento de la Democracia"

Deportes

Carlos Zambrano rechaza acusación en su contra: "Estoy tranquilo respecto a lo sucedido"

Miguel Trauco niega denuncia en su contra: "Se ha generado confusión y un daño injusto"

Franco Navarro descarta renuncias de otros jugadores en Alianza Lima tras escándalo de Carlos Zambrano, Sergio Peña y Miguel Trauco