Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero...

¿El N.° 1 siempre tiene la razón?, por Mirko Lauer

Siempre hay algo que ganar coincidiendo con quien tiene el poder y diciéndolo. Pero si el tema del apoyo es una acusación, el ministro corre el riesgo de contaminarse.

¿Tiene algún sentido que los ministros salgan a defender a su presidente? Cuando él mismo los nombró, allí no puede existir criterio imparcial. Lo que hay es franela y un espíritu de cuerpo. Quizás se trata de una mala lectura de esa frase según la cual un ministerio es un cargo político. Cargo político. No necesariamente partido político.

Al ministro del Interior, Hugo Begazo, le ha parecido pertinente ponerse del lado de José María Balcázar en la acusación de haber promovido, cuando era congresista, una ley para favorecer a su hijo. ¿Qué tanto puede saber un general PNP en el retiro sobre la conducta de Balcázar en el caso que comentamos aquí?

Y así Begazo supiera de educación y legislación, uno se pregunta por qué tiene vela en ese entierro. Además, deja mal puesto al resto de los ministros que no opinan en el mismo sentido, o simplemente no opinan. Además, ¿Begazo le va a dar la razón a Balcázar en todos los destapes y acusaciones que viene padeciendo? No descartemos esa posibilidad.

Quién sabe si una coincidencia discreta con el jefe es eficiente. Pero recordemos que en tiempos de Dina Boluarte el ayayay ministerial fue llevado a extremos, aunque al final no sirvió de mucho. Algunos ministros de pobre gestión hoy solo son recordados por sus coincidencias. Viene a la memoria uno de Educación, del partido de Nicanor Boluarte.

Todo esto nos lleva al tema de la naturaleza de los gabinetes ministeriales. ¿Deben ser escuderos de la presidencia? La alta rotación de presidentes los ha convertido en eso, pero en verdad las tareas específicas de los ministros son otras. ¿Por qué algunos de ellos se dedican a dar ese inopinado apoyo?

Son varias cosas: quedar bien con el N.° 1, cosechar un poquito de publicidad, distraer de los problemas específicos de su cartera, hacerse una imagen política a futuro. Siempre hay algo que ganar coincidiendo con quien tiene el poder y diciéndolo. Pero si el tema del apoyo es una acusación, el ministro corre el riesgo de contaminarse.

En tiempos normales, en un lance así puede definirse si habrá o no una embajada cuando se tenga que dejar el cargo. A Juan José Santiváñez las coincidencias le permitieron durar más allá de lo esperado.

Mirko Lauer

Observador

Un poemario cada tantos años. Falso politólogo. Periodismo todos los días. Natación, casi a diario. Doctor por la UNMSM. Caballero de la Orden de las Artes y las Letras, Francia. Beca Guggenheim. Muy poco X. Cero Facebook. Cero Instagram, cero TikTok. Poemario más reciente: Chifa de Lambayeque (Lima, Personaje Secundario, 2024). Próximo poemario será la quinta edición de Sobrevivir. Acaba de reeditar el poemario Los asesinos de la Última Hora (Lima, Cepo para Nutria, 2025).