Dexametasona indicaciones | Especialistas parecen haber descubierto un nuevo tratamiento para combatir el nuevo coronavirus en el Reino Unido. Según los investigadores del ensayo clínico Recovery, el uso de la dexametasona reduce la mortandad de pacientes COVID-19 que requieren respiración asistida y oxígeno.
Este hallazgo científico es el primero de muchos que intentan encontrar un medicamento que combata la mortandad en los pacientes contagiados con el nuevo coronavirus. Sin embargo, es importante resaltar que el propio estudio no ha demostrado beneficios en pacientes con cuadros leves. Es decir, no es recomendable su consumo ambulatorio.
La dexametasona es un fármaco muy conocido -descubierto en 1957- y barato. Es un corticosteroide que se usa como antiinflamatorio (hinchazón, calor, enrojecimiento y dolor). La Organización Mundial de la Salud lo considera un fármaco esencial para cualquier sistema de salud.
Se usa para tratar artritis reumatoide, trastornos de la piel, la sangre, el riñón, los ojos, la tiroides y los intestinos; también para alergias severas y asma. La dexametasona se usa, además, en el tratamiento de ciertos tipos de cáncer.
El tratamiento de la dexametasona es inyectable. Su forma de polvo debe mezclarse con líquido para que se pueda inyectar en dos modalidades: intramuscular (por medio del músculo) o intravenoso (por las venas).
Hay que tener en claro que la dosificación dependerá de la situación de cada pacientes y de acuerdo a las directivas de su médico. No automedicarse.
Según Javier Llamoza, decano del Colegio Químico Farmacéutico, ningún inyectable se vende sin receta médica, ya que el proceso de reversión en pacientes que no lo necesitan es más complicado que las pastillas.
- Dolor de garganta, fiebre, escalofríos, tos u otros síntomas de infección
- Convulsiones, problemas de la vista
- Inflamación de los ojos, el rostro, los labios, la lengua, la garganta, los brazos, las manos, los pies, los tobillos o la parte inferior de las piernas
- Dificultad para respirar o tragar, aumento de peso repentino, sarpullido, urticaria, picazón
Llamoza especificó que los efectos secundarios del uso de la dexametasona se presentan luego de consumirlos por largos períodos. Por lo tanto, aclaró, en pacientes COVID-19 no se notará, ya que solo será por un breve lapso de tiempo.
Según los hallazgos preliminares de los investigadores del ensayo clínico Recovery, entre quienes solo podían respirar con la ayuda de un respirador, la dexametasona redujo las muertes en un 35 %, mientras que la mortandad bajó en un quinto entre quienes recibían oxígeno.
“La dexametasona es el primer medicamento que observamos que mejora la supervivencia en caso de COVID-19”, indicaron los responsables del ensayo británico Recovery.
El ensayo británico analizó a 2.104 infectados que fueron seleccionados aleatoriamente para recibir esta droga.