Víctima de presunta agresión sexual ya habría sufrido bullying y hostigamiento antes del ataque en Liceo Naval
El caso, que pone de relieve problemas de violencia escolar, ha llevado a la Defensoría del Pueblo a ofrecer asistencia legal a los menores retenidos y a evaluar la seguridad del alumno afectado.

La presunta agresión sexual denunciada contra un estudiante de 16 años del Liceo Naval Almirante Guise, en San Borja, habría estado precedida por episodios de bullying y hostigamiento contra la víctima dentro del entorno escolar. Así lo confirmó el director regional de Educación de Lima Metropolitana, quien señaló que el caso no sería el primer hecho de violencia que el adolescente habría enfrentado en el colegio. Mientras tanto, diez escolares permanecen retenidos por disposición de la Fiscalía de Familia, que investiga su presunta participación en la agresión.
Los hechos materia de investigación habrían ocurrido el último martes, después de un evento deportivo en el que participaron los estudiantes del plantel. Los menores regresaron posteriormente al colegio, pero la intervención de las autoridades se produjo recién el miércoles, luego de que los padres del adolescente presentaran una denuncia formal.
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Tras ello, los diez escolares fueron trasladados a la comisaría de San Borja, donde pasaron por el control de identificación biométrica. Luego fueron llevados a Medicina Legal y, durante la mañana del jueves, trasladados a la Dirección de Familia de la Policía Nacional, ubicada en el Cercado de Lima.
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La Séptima Fiscalía de Familia de Lima Centro dispuso una retención de 48 horas para los adolescentes, periodo que culmina este viernes 18 de septiembre a las 5.00 p. m. Durante este tiempo, se realizan diligencias destinadas a determinar las circunstancias de la presunta agresión y la participación individual que habría tenido cada uno de los escolares.
El antecedente que preocupa: violencia previa contra la víctima
El antecedente de bullying y hostigamiento mencionado por la autoridad educativa abre otra línea de investigación sobre lo ocurrido en el Liceo Naval Almirante Guise. Según el director regional de Educación de Lima Metropolitana, el adolescente ya habría sido víctima de situaciones violentas antes de la denuncia por la presunta agresión sexual.
La existencia de estos episodios previos deberá ser esclarecida por las autoridades, principalmente para determinar qué ocurrió antes de la agresión denunciada, si el colegio tenía conocimiento de estas situaciones y qué medidas fueron adoptadas para proteger al estudiante.
El caso también ha puesto bajo la lupa los mecanismos de prevención y respuesta frente a la violencia escolar dentro del plantel. El sector Educación señaló que viene coordinando con las autoridades del colegio las acciones necesarias para garantizar la seguridad del adolescente y evaluar las responsabilidades administrativas que pudieran corresponder.
En caso de que los estudiantes involucrados tengan que retornar a las aulas, las autoridades educativas deberán establecer medidas que permitan evitar nuevos episodios de violencia y garantizar que la víctima pueda continuar sus actividades escolares en condiciones de seguridad.
Diez escolares permanecen retenidos
La investigación fiscal continúa mientras los diez adolescentes permanecen bajo retención policial. El abogado especialista Luis Lamas Puccio recordó que, conforme a la legislación peruana, los menores de edad no responden por delitos en los mismos términos que los adultos, sino por infracciones a la ley penal, dentro del sistema especializado de justicia para adolescentes.
La Defensoría del Pueblo informó que puso a disposición de los estudiantes retenidos un equipo de cuatro abogados para brindar asistencia legal y supervisar el respeto de sus derechos durante las diligencias.
Por su parte, la ministra de la Mujer y Poblaciones Vulnerables solicitó celeridad a las autoridades policiales y fiscales para esclarecer el caso. La Fiscalía de Familia deberá determinar, al término de la retención, la situación de cada uno de los diez adolescentes y las medidas que correspondan.
Mientras avanzan las diligencias, el caso deja bajo investigación no solo la presunta agresión sexual denunciada por la familia, sino también los episodios de bullying y hostigamiento que, según la autoridad educativa, ya habrían afectado previamente al adolescente dentro del colegio.






































