El rescate de alimentos en medio de la pandemia: la necesidad de las ollas comunes para seguir con vida

Las ollas comunes de Lima requieren autorización para recolectar alimentos que no se llegan a utilizar en el Gran Mercado Mayorista. Piden pronta audiencia con el alcalde Jorge Muñoz y que responda la carta enviada por las 2.300 organizaciones.

Ardua labor. Familias preparan alimentos desde temprano. Foto: Antonio Melgarejo/La República
Ardua labor. Familias preparan alimentos desde temprano. Foto: Antonio Melgarejo/La República
Alexandra  Ortega Huyhua

En medio de la pandemia, las ollas comunes continúan siendo invisibilizadas en el Perú. La necesidad de seguir alimentando a más personas los ha llevado a realizar una recolección directa de alimentos, una práctica llevada en varios países de Latinoamérica que contribuye en evitar el desperdicio de comida que aún están en buen estado.

Esta práctica la estuvieron realizando las ollas comunes de San Juan de Lurigancho y Pachacamac; sin embargo, la Empresa Municipal de Mercados no les dio la autorización y en una ocasión, les decomisó las toneladas recolectadas.

“Se está exigiendo que se le pueda dar la autorización del ingreso a EMMSA para que se realice el rescate de alimentos (...) Lo que se quiere es firmar un convenio entre EMMSA y las ollas comunes de Lima Metropolitana para que se pueda realizar esta actividad y se eviten estos decomisos innecesarios”, indicó Jessica Huamán, regidora de Lima, a La República.

Si bien EMMSA manifestó que no han existido decomisos, esto se contradice con lo manifestado por las lideresas de las ollas comunes. Erico Tueroconza, perteneciente a la red de ollas de Pachacamac, indicó que la práctica directa es muy importante para que puedan seleccionar los alimentos destinados a estas organizaciones.

En esa línea, acotó que lamentablemente, las donaciones y otras canastas dadas desde el Programa Nacional de Alimentación Escolar Qali Warma o Manos a la Olla no alcanza para alimentar a las personas. “La recolección de 600 toneladas para todas las organizaciones de Lima Metropolitana no alcanza. Es ínfimo el número que le toca a cada una”, mencionó.

Ante ello, pidió que pronto se dé una política de recolección de alimentos no solo en Lima, sino a nivel nacional. “Nosotros queremos hacer esta práctica que ayudaría un montón y con apoyo de las instituciones públicas, esto sería mejor. Nosotros realizamos esto con la guía de Orientaciones sanitarias para la recuperación de alimentos en mercados de abasto destinados a las ollas comunes de la DIGESA del Ministerio de Salud. Vamos con ese conocimiento; no obstante, aún no nos dan el apoyo”.

La señora Abilia de la olla común Nueva Esperanza de San Juan de Lurigancho mencionó que esperan pronto una respuesta del alcalde de Lima, Jorge Muñoz, para tener una audiencia y explicar los motivos de la práctica. Sin embargo, pese a entregar un documento el 13 de agosto, aún no hay comunicación alguna.

“Esperamos que nos responda. Nosotros ya no podemos, peor ahora con el corte de agua en San Juan de Lurigancho parece que no importamos”, sostuvo. Hasta la fecha, son 2.300 ollas comunes en Lima Metropolitana y no se tiene un registro de las ollas comunes en el Perú.

Piden declarar emergencia alimentaria en el Perú

La regidora de Lima, Jessica Huamán, manifestó que presentarán nuevamente ante el Congreso de la República el proyecto de ley para declarar la emergencia alimentaria en el Perú. Esto con la finalidad de que se priorice y asigne recursos para fortalecer a las ollas comunes, la agricultura familiar y otras iniciativas ciudadanas.

“Ya hemos hecho este planteamiento y será presentado. También, tendremos conversaciones con el Gobierno para plantearle que no se sigan dando apoyos por canastas, sino que se dé una atención mayor. Las ollas comunes no cocinan solo para 10, sino muchas más”, señaló.