Sacerdote perdió la vida a causa de la COVID-19 en Arequipa
El arzobispo de Arequipa, monseñor Javier Del Rio Alba, lamentó el deceso del padre Víctor Alpaca y ofreció una misa en su nombre. El cura fue enterrado el domingo último.
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La Iglesia Católica en Arequipa sufrió una pérdida. El sacerdote Víctor Alpaca Ramos dejó de existir a consecuencia de la COVID-19. Así lo confirmó el arzobispo, monseñor Javier Del Rio Alba.
Trascendió que el cura estaba internado en el área COVID-19 del Hospital Nacional Carlos Alberto Seguín Escobedo donde libró una dura batalla contra la enfermedad. Antes de ingresar, recibió el sacramento de la Unción de los Enfermos y la bendición por parte del capellán del nosocomio, padre Marco Antonio Sandoval.
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El monseñor Javier Del Rio recordó que la humildad y paciencia del religioso al luchar con el virus y su dedicación a la fe católica y la Iglesia. Indicó que el sacerdote no soltó su rosario ni su libro de la Liturgia de la Horas, en el tiempo que luchó por su vida.
El domingo último, el padre Víctor Alpaca fue enterrado cumpliendo los protocolos frente a la COVID-19. Al conocer la noticia, el arzobispo de Arequipa ofreció la misa a nombre del cura fallecido y pidió a Cristo darle la paz eterna. De igual forma, envió sus condolencias a los familiares del occiso.
Según informaron, Víctor Alpaca Ramos fue ordenado como sacerdote en el año 1994 y perteneció a la Arquidiócesis de Piura. Ya en 1986 se integró a la Arquidiócesis de Arequipa y realizó su labro pastoral en parroquias como “Santo Toribio de Mogrovejo” y “Nuestra Señora de los Dolores”.
No todas son malas noticias. Hasta la fecha se conoce que dos sacerdotes que pertenecen a las parroquias Cristo Obrero de Miraflores y Santísima Cruz de Acequia Alta, vencieron a la COVID-19. Ambos resultaron contagiados en una campaña de solidaridad, pero lograron recuperarse pese a que su salud se complicó y requirieron oxígeno.

































