Madre de Dios: Muere por coronavirus un líder indígena, símbolo de la defensa de la Amazonía
José Tijé defendió su comunidad nativa Arasaeri de la invasión minera y fue uno de los líderes emblemáticos que ocupó un lugar honorífico durante a visita del Papa Francisco a Puerto Maldonado
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José Tijé Huarao, uno de los últimos líderes de Madre de Dios más conocidos, cuyos discursos inspiraron a defender su territorio de la invasión minera falleció ayer, víctima del coronavirus, en la comunidad nativa Arasaeri, del pueblo Harakmbut, donde a los 81 años dejó un legado, una línea de sangre y un linaje que perdurará por generaciones.
Este sabio, uno de los más prominente de la a Amazonía, fue uno de los ancianos indígenas que estuvo en el lugar honorífico durante la visita del Papa Francisco, en Puerto Maldonado, junto a otros líderes emblemáticos como Santiago Manuin.
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Dirigentes de la Federación Nativa del río Madre de Dios y Afluentes (Fenamad) aseguran que Tijé luchó toda su vida contra la desaparición de su grupo étnico y contra los buscadores de oro en su territorio.
Julio Cusurichi dice que era uno de los pocos sabios que conocía la cosmovisión indígena. Recordó que fue él quien reunió y organizó la única comunidad Arasaeri y que logró una reserva a su favor, antes de la Ley de Comunidades Nativas.
Asimismo consolidó a su comunidad con la titulación del territorio y lo defendió contra los mineros auríferos, con el apoyo de la Fenamad, de la cual fue uno de los fundadores. En enero pasado estuvo en Puerto Maldonado celebrando el 38 aniversario de esa federación.
“Siempre promovió y animó la unión entre las diversas tendencias internas, contribuyendo a que la Fenamad sea la única organización regional indígena, integrante de la Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana (Aidesep) que no se ha fragmentado en múltiples federaciones, sino que se mantiene unida”, afirma Cusurichi.
Marcia, una de sus hijas, dijo en una reciente entrevista: “Vamos a defender y conservar el legado de nuestro padre”. Sus palabras han dejado huella en lo más profundo de la amazonía.
La comunidad nativa d Arasaire se encuentra a 162 kilómetros de la vía Interoceánica (Puerto Maldonado), margen derecha, hacia el río Inambari. Gloria y Marcia Tije, quien en docente bilingüe de las comunidades nativas, recuerdan que hace muchos años esta era una zona de feliz caminante.
“Ahora es triste ver como circulan motocicletas, camionetas, volquetes, por el avance de la minería ilegal” dice la profesora. Añade que la mitad de su comunidad, de unos 650 hectáreas, ya ha sido devastada por la actividad minera.





















